PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El gobierno federal informó que la reciente entrega de 26 presuntos narcotraficantes a Estados Unidos se realizó como medida de seguridad nacional, debido a que continuaban dirigiendo actividades criminales desde centros penitenciarios mexicanos.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, explicó que, pese a estar tras las rejas, los reos seguían ordenando secuestros, extorsiones, homicidios y otras acciones delictivas, aprovechando las visitas que recibían en prisión para mantener el control de sus operaciones y expandir redes de corrupción e intimidación.
Entre los enviados a cárceles estadounidenses figuran integrantes de los cárteles de Sinaloa y Nueva Generación, como Abigael González Valencia, líder de Los Cuinis y señalado como operador financiero del CNG, así como Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, exdirigente de La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios.
Harfuch advirtió que varios de los detenidos buscaban amparos para ser trasladados a penales de menor seguridad o incluso obtener su libertad anticipada, lo que representaba un riesgo inaceptable.
La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la decisión y la calificó como una acción “por la seguridad de México”, aclarando que no responde a una solicitud directa de Washington, aunque en muchos casos existían peticiones de extradición previas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a los 26 detenidos de introducir grandes cantidades de drogas como cocaína, metanfetaminas, fentanilo y heroína a su territorio.
Esta entrega ocurre en un contexto de tensión bilateral por el combate al narcotráfico, luego de que en semanas recientes se reportara que el presidente Donald Trump habría propuesto el uso de fuerzas militares estadounidenses contra los cárteles mexicanos.






