Con la Copa del Mundo a 13 meses de distancia, el álbum conmemorativo de Panini volvió a los quioscos este viernes y activó un ritual que en México ya suma 12 ediciones y cuatro generaciones. La edición 2026, con 720 estampas, 120 de ellas holográficas, se agotó en Sanborns, Oxxo y puestos de periódicos de 18 estados en menos de seis horas.
El fenómeno va más allá del coleccionismo. En escuelas primarias de Iztapalapa, oficinas de Santa Fe y sobremesas en Mérida, el intercambio de “repetidas” funciona como moneda social. “Yo llené el de 1986 con mi papá; hoy lo lleno con mi hijo y mi nieto. Es la única herencia que se pega con resistol”, cuenta Roberto Valdés, de 61 años, mientras acomoda a Mbappé en su página 34.
Panini México imprimió 9 millones de sobres para la primera tira, 30% más que en 2022. Cada sobre cuesta 25 pesos y trae cinco estampas. Llenar el álbum requiere, en promedio, 520 sobres: 13,000 pesos si no se cambia una sola figura. Por eso proliferan grupos de WhatsApp, ferias en parques y “bombas” en centros comerciales donde se gritan nombres como si fuera remate de subasta: “¡Tengo a Messi, busco a Ochoa!”.
El mercado secundario ya fija precios. La estampa de Lamine Yamal versión dorada se cotiza en 1,200 pesos en Marketplace; la de Santiago Giménez, en 400. Tiendas especializadas en Plaza Meave ofrecen “servicio de llenado” por 16,000 pesos con garantía de hologramas.
Psicólogos de la UNAM explican que el álbum opera como rito de paso y pertenencia. “Genera narrativa compartida: todos vivimos la misma escasez de la figurita difícil. Eso construye comunidad”, señala la doctora Elisa Rangel. En 2022, el 68% de los compradores eran mayores de 30 años, según Nielsen.
La Secretaría de Economía vigila que no haya acaparamiento. Profeco realizó 40 operativos y suspendió dos locales por condicionar la venta de sobres a la compra del álbum. Panini habilitó la app Panini Collectors para intercambios digitales, pero el papel sigue mandando: 8 de cada 10 usuarios prefiere el sobre físico “por el olor y el ruido al abrir”.
Comerciantes estiman una derrama de 2,800 millones de pesos entre mayo y diciembre. El álbum cerrará su venta el 15 de julio de 2026, un día después de la final. Para entonces, miles de familias habrán sumado una página más a un álbum que no solo se llena con cromos, sino con domingos, recreos y sobremesas que se heredan.






