Donald Trump aseguró que no pagaría los precios actuales de los boletos para la Copa del Mundo 2026, al calificarlos de “exagerados” y “un abuso para la clase trabajadora”, durante un mitin en Phoenix, Arizona, la noche del jueves.
“Vi los precios. ¿15,000 dólares por una final? Yo no lo pagaría. Nadie debería. El fútbol es del pueblo, no de Wall Street”, dijo ante 8,000 simpatizantes. Trump respondió así a una pregunta del público sobre si asistiría al torneo que organizarán México, Estados Unidos y Canadá a partir del 11 de junio de 2026.
La FIFA publicó el 30 de abril el primer rango oficial de entradas. Los boletos para fase de grupos van de 60 a 440 dólares. Octavos y cuartos, de 150 a 1,200. Semifinales, de 800 a 3,750. La final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey oscila entre 1,250 y 15,000 dólares en categoría Hospitality. Los paquetes más caros incluyen alimentos, estacionamiento y acceso a salas VIP.
Trump comparó los montos con el Super Bowl y afirmó que “el Mundial se está convirtiendo en Davos”. Prometió que, de regresar a la Casa Blanca, pediría al Departamento de Justicia revisar si hay “colusión” en la fijación de precios. “Vamos a investigar a la FIFA y a los revendedores. América Primero también en los estadios”, añadió.
La FIFA respondió en un comunicado que el 50% del inventario de fase de grupos costará menos de 100 dólares y que habrá 1 millón de entradas a 60 dólares para residentes de los tres países sede. La preventa para tarjetahabientes Visa inicia el 10 de septiembre. La venta general será por sorteo en noviembre.
Organizadores del comité estadounidense calculan ingresos por taquilla de 2,400 millones de dólares. Empresas de turismo deportivo ya ofrecen paquetes que superan los 25,000 dólares con hotel y vuelos.
En redes, la frase “Yo no lo pagaría” acumuló 3.1 millones de menciones en 12 horas. Aficionados mexicanos recordaron que en 1986 el boleto más caro costó 180 dólares ajustados a inflación.
La Copa del Mundo 2026 tendrá 104 partidos en 16 ciudades. Se esperan 6.5 millones de asistentes. Trump cerró su comentario diciendo que preferiría ver los juegos “en casa, con una hamburguesa, como debe ser”.






