A seis meses de su inauguración oficial, el nuevo mercado municipal de Nunkiní permanece cerrado con candado y sin fecha de apertura, pese a que el Gobierno del Estado lo entregó el 12 de noviembre de 2025 con una inversión de 18.7 millones de pesos provenientes del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social.
La obra de 32 locales, área de comidas y sanitarios fue presentada como parte del plan de reactivación económica de la Junta Municipal. Sin embargo, los comerciantes siguen vendiendo en la calle 20, bajo lonas y con tablones, mientras el edificio de concreto y techo de lámina permanece vacío y vigilado por un velador.
El comisario municipal, Roger Cahuich, explicó que el inmueble no opera porque falta la interconexión a la red de energía trifásica, la instalación de medidores individuales y el convenio con la CFE para la carga contratada. “La constructora entregó obra civil, pero no el equipamiento eléctrico. Sin luz no podemos dar posesión”, afirmó. Agregó que el Ayuntamiento de Calkiní gestiona 1.4 millones de pesos adicionales para concluir la subestación.
Locatarios denunciaron que el retraso les genera pérdidas diarias. “Pagamos derecho de piso en la calle y ahora nos piden 1,200 pesos de depósito para apartar local en el mercado nuevo. ¿Para qué, si no abre?”, cuestionó Manuela Chi, vendedora de frutas. El padrón contempla 28 beneficiarios, pero solo 19 firmaron carta compromiso.
La Secretaría de la Contraloría estatal abrió el expediente QC/CAMP/089/2026 tras detectar que el contrato OG-CALK-2024-037 se finiquitó sin acta de entrega-recepción de la acometida eléctrica. La dependencia dio 15 días al Ayuntamiento para subsanar observaciones o iniciará procedimiento por daño patrimonial.
Vecinos señalaron que el edificio ya presenta filtraciones en el techo y grafiti en los muros. Protección Civil colocó sellos de “no uso” desde enero para evitar invasiones.
La alcaldesa de Calkiní, Juanita Cortés, se comprometió a inaugurar el mercado antes del 30 de junio. Mientras tanto, 28 familias siguen sin un espacio digno para vender y Nunkiní mantiene su mercado nuevo bajo candado.






