La primera prueba de admisión en línea en la historia de la UNAM terminó en escándalo. La universidad reconoció este viernes que detectó uso de celulares, presencia de acompañantes dictando respuestas y suplantación de identidad entre más de 158,000 aspirantes que presentaron el examen de licenciatura entre mayo y junio.
La comisión técnica nombrada por el rector Leonardo Lomelí concluyó que al menos 3,000 exámenes -2% del total- deben ser revisados. El sistema de inteligencia artificial que presumía ser blindado registró:
- Uso de teléfonos, tabletas, relojes inteligentes y audífonos ocultos para consultar respuestas
- Suplantación, con otra persona presentando el examen frente a la cámara
- Acompañantes fuera de campo dictando preguntas, capturas de pantalla y filtración de reactivos en TikTok y WhatsApp
- Bloqueo deliberado de cámara y micrófono y lectura en voz alta para recibir ayuda
«Ofrezco una disculpa a quienes fueron aceptados limpiamente, pero es necesario para dar certeza de la equidad», dijo Lomelí al anunciar un examen de control presencial.
La medida afectará solo a una parte de los aceptados y se aplicará en las próximas semanas. La UNAM ya presentó denuncias ante la FGJCDMX por venta de respuestas y fraude. En redes, circulaban paquetes de 400 respuestas por 500 pesos y tutoriales de «haz lo que tengas que hacer para pasar».
La UNAM había implementado 12 filtros de IA: monitoreo permanente, grabación del sonido ambiente, captura de pantalla cada que se guardaba una respuesta y un supervisor humano por cada 150 aspirantes. Aun así, el sistema fue burlado.
Los resultados finales se publicaron el 17 de julio, pero la inscripción podrá ser anulada incluso después de iniciado el ciclo si se comprueba trampa, advirtió la Dirección General de Administración Escolar.






