El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se desmarcó este viernes del polémico plan de la FIFA para privatizar el Mundial y aseguró que nunca habló con Gianni Infantino sobre la venta de participaciones a inversionistas externos.
«No he hablado con el jefe de la FIFA sobre eso», dijo Trump a la prensa en la Casa Blanca, a pesar de la estrecha relación que mantiene con Infantino desde la organización del Mundial 2026.
La declaración llega en plena crisis. La FIFA anunció el martes la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial valorada en 20,000 millones de dólares que agruparía los derechos comerciales -transmisión, patrocinios, ticketing- y la operación del Mundial y del resto de torneos FIFA. La idea era vender hasta 20% de acciones por 4,200 millones a fondos privados.
El fondo elegido para liderar al grupo inversor es Thrive Eternal, gestionado por Thrive Capital, firma de Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno de Trump. La FIFA trabajaba con J.P. Morgan como asesor financiero.
La revelación del vínculo con el entorno Trump desató la oposición de la UEFA, que votó por unanimidad boicotear todos los torneos FIFA, seguida por Concacaf, AFC y CAF. Carlos Cordeiro, asesor principal de Infantino y su representante en el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial 2026, dimitió el viernes alegando que el plan «es un mal negocio para el fútbol».
Ante la presión, Infantino dio marcha atrás horas después y retiró la propuesta.






