La política proteccionista de la administración de Donald Trump vuelve a sacudir el panorama internacional. El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, confirmó que el gobierno estadounidense ya trabaja en el diseño de una nueva ronda de aranceles dirigida a decenas de países, una medida que podría anunciarse de manera inminente.
Próximos anuncios y combate al trabajo forzoso
Al ser cuestionado sobre los reportes del Financial Times que apuntan a un anuncio de gravámenes esta misma semana, Greer evitó detallar los países afectados o los sectores involucrados, argumentando que su responsabilidad institucional exige informar primero al Congreso y a las partes interesadas antes de definir las fechas de entrada en vigor.
Sin embargo, el funcionario federal adelantó que la administración mantiene bajo investigación a productos procedentes de 60 naciones, bajo la sospecha de estar vinculados con prácticas de trabajo forzoso. De comprobarse estas irregularidades, Estados Unidos impondría aranceles punitivos amparados en sus leyes nacionales contra este tipo de mercancías.
Estos movimientos ocurren a pocos días de que caduquen los aranceles generales implementados por Trump el pasado 24 de febrero —medida adoptada después de que el Tribunal Supremo determinara que el Ejecutivo se había excedido en sus poderes de emergencia, recordando que la competencia arancelaria recae exclusivamente en el Congreso—.
Arancel histórico del 50% a Canadá por incendios forestales
En paralelo a la ofensiva global, Trump desató una nueva polémica este lunes al anunciar un arancel del 50% a la mayoría de las importaciones procedentes de Canadá.
La medida, que entrará en vigor en un plazo de treinta días, fue justificada de manera insólita por la Casa Blanca: el mandatario atribuyó la imposición de este gravamen al humo generado por los incendios forestales en las provincias canadienses de Manitoba, Saskatchewan y Ontario, el cual ha afectado severamente la calidad del aire en la Costa Este de los Estados Unidos.
De esta imposición punitiva quedarán excluidos temporalmente sectores estratégicos como la energía, la potasa, los minerales críticos y el pescado, buscando mitigar el impacto directo en dichos insumos, aunque la medida promete escalar las tensiones diplomáticas entre ambos vecinos del norte.






