La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, calificó este lunes como «absurdas» y contrarias a la democracia las recientes iniciativas que proponen restringir el sufragio ciudadano, ya sea mediante la aplicación de exámenes de conocimientos o limitando la votación a un solo representante varón por núcleo familiar, excluyendo directamente a las mujeres.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal se refirió a las polémicas declaraciones y propuestas que han circulado en los últimos días en redes sociales y medios de comunicación, impulsadas por figuras afines a posturas conservadoras.
Una visión elitista y «odio al pueblo»
Sheinbaum Pardo arremetió contra este tipo de planteamientos, señalando que existe una profunda contradicción en sectores de la oposición que dicen defender las libertades mientras promueven la eliminación de derechos políticos conquistados históricamente.
«En el fondo lo que hay es un odio al pueblo; ellos quieren que una élite gobierne en México», aseveró la titular del Ejecutivo, advirtiendo que estas ideas representan un intento por regresar a esquemas de antaño: «Proponen regresarnos al Porfiriato», enfatizó tras recordar la larga lucha por el sufragio femenino en el país.
Las polémicas propuestas bajo la lupa
El debate se encendió a raíz de dos posturas que generaron rechazo generalizado en la opinión pública:
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El «voto por hogar»: La iniciativa planteada en redes sociales por Javier Albarrán —afiliado al Partido Acción Nacional (PAN) y enmarcada en la tendencia digital tradwife («esposa tradicional»)— sugería que el voto debería emitirse por familia a través de un único responsable (el varón), bajo el argumento de que esto unificaría las necesidades del hogar en materia de salud, educación y empleo. Ante esto, la Presidenta cuestionó de manera directa: «¿Cuál libertad hay si las mujeres no pueden votar?».
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Exámenes para votar: Previamente, la abogada y profesora Natalia Torres sugirió en un podcast que el Instituto Nacional Electoral (INE) implementara exámenes para condicionar el acceso de los ciudadanos a las urnas, idea que también fue duramente criticada por su carácter discriminatorio y elitista antes de que la autora alegara que sus dichos fueron sacados de contexto.
La postura del Gobierno Federal zanjó el debate reafirmando que el derecho al voto en México es universal, individual, inalienable y un pilar fundamental de la vida democrática que no tolerará retrocesos en la participación política de las mujeres.






