El estado de Texas demandó este lunes a Netflix ante la Corte de Distrito del Condado de Travis por presuntamente violar la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Línea de Texas y la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas, al recopilar datos de usuarios menores de 13 años sin consentimiento parental y al emplear algoritmos diseñados para fomentar el uso compulsivo de la plataforma.
La querella, presentada por el fiscal general Ken Paxton, sostiene que Netflix instala “rastreadores encubiertos” a través de su aplicación móvil y de televisores inteligentes que recaban historial de visualización, tiempo de pantalla, ubicación aproximada y patrones de interacción de niños, incluso cuando usan perfiles “Kids”. Según el documento de 87 páginas, esa información se usa para alimentar un sistema de recomendación que prioriza “contenido de alta retención” con cliffhangers, reproducción automática y notificaciones personalizadas, lo que genera “dependencia conductual” similar a la de las redes sociales.
Texas cita estudios internos de Netflix de 2023, obtenidos mediante citatorio, donde ejecutivos describen como objetivo “aumentar las horas semanales de menores de 12 años de 6.2 a 9.0 para 2026”. El estado pide una multa de hasta 10 mil dólares por cada violación, la eliminación de los datos recabados y una orden judicial que obligue a desactivar la reproducción automática por defecto en perfiles infantiles.
“Netflix puso sus ganancias por encima del bienestar de nuestros hijos. Los trató como productos y los enganchó a una máquina de dopamina”, declaró Paxton en conferencia. La demanda se suma a acciones similares contra TikTok y Meta en 2024 y 2025, pero es la primera en apuntar directamente a una plataforma de streaming.
Netflix rechazó las acusaciones y aseguró que cumple con la COPPA federal y que los perfiles Kids no muestran publicidad ni recopilan datos para fines comerciales. “Nuestras prácticas de recomendación buscan ayudar a las familias a encontrar contenido apropiado, no a crear adicción. Nos defenderemos en tribunales”, señaló la compañía en un comunicado.
Grupos de padres en Houston y Dallas respaldaron la demanda y anunciaron que se sumarán como terceros afectados. La organización Common Sense Media pidió al Congreso federal actualizar la COPPA, vigente desde 1998, para incluir algoritmos de recomendación.
La Corte fijó una primera audiencia para el 17 de junio. Si Texas gana, el caso podría obligar a todas las plataformas de video a rediseñar sus sistemas para menores y abrir la puerta a demandas en otros estados. El juicio pone en el centro del debate el límite entre personalización y manipulación en la era del streaming.






