Habitantes de San Cristóbal de Las Casas y Teopisca bloquearon este lunes la carretera federal 190 y marcharon hasta la plaza central para exigir la cancelación inmediata del tramo San Cristóbal-Palenque de la autopista de las Culturas, obra que, denuncian, afectará manantiales, zonas de cultivo y sitios sagrados de 22 comunidades tseltales y tsotsiles.
Al grito de “El agua no se vende, la tierra se defiende”, más de 2 mil personas —integrantes del Consejo Regional Indígena de Los Altos, colectivos ambientalistas y comités de cuenca— se plantaron desde las 7:00 horas en el kilómetro 46, a la altura de Betania. Colocaron piedras, lazos y mantas con leyendas: “No a la autopista de la muerte” y “Consulta, no imposición”. La Guardia Nacional instaló un cerco sin confrontaciones.
Los manifestantes acusan que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes retomó en marzo los trabajos sin concluir la consulta indígena libre, previa e informada que ordena el Convenio 169 de la OIT. Señalan que el trazo cruza 14 ojos de agua que abastecen a San Cristóbal, pasa a 300 metros del humedal de montaña María Eugenia y divide parcelas de maíz y café en Teopisca, Betania, San Antonio del Monte y Zacualpa. “Ya metieron máquinas en El Aguaje. Si secan los manantiales, la ciudad se queda sin agua en cinco años”, advirtió Pascuala Vázquez, del Comité de Cuenca del Valle de Jovel.
El proyecto, de 102 kilómetros y 18 mil millones de pesos, busca reducir de 6 a 2.5 horas el trayecto entre San Cristóbal y Palenque para detonar el turismo. La SICT afirma que cuenta con la MIA autorizada en 2022 y que se indemnizará a los afectados. Sin embargo, los ejidatarios de Teopisca mostraron documentos donde el aval de asamblea se firmó con 38 de 220 ejidatarios y sin traductor.
La Diócesis de San Cristóbal respaldó la protesta y pidió al gobierno federal instalar una mesa de diálogo. La Secretaría de Gobernación respondió que enviará una comisión el miércoles para revisar el proceso de consulta. Mientras tanto, los pobladores anunciaron un plantón permanente y advirtieron que no liberarán la vía hasta que se presente un decreto de cancelación.
El bloqueo provocó filas de 12 kilómetros de tráileres y autobuses. Turistas varados fueron trasladados por rutas alternas hacia Comitán. Protección Civil reportó saldo blanco.
“Decimos sí al desarrollo, pero no a costa de nuestra agua y nuestra vida”, leyó en tseltal el manifiesto final antes de levantar la jornada con una ceremonia al pie de la catedral.






