El home office se cotiza alto, sobre todo para ellas. Mujeres trabajadoras están dispuestas a sacrificar hasta 25% de su salario a cambio de mantener el teletrabajo, según el Informe Teletrabajo 2025 de Robert Walters y estudios de la UOC y Owl Labs.
La encuesta, realizada a mil 396 profesionales, reveló que 67% disfruta de dos o menos días remotos, pero quienes ya teletrabajan valorarían pagar con sueldo. El motivo no es comodidad, es supervivencia: conciliación, cuidados y seguridad.
En México, 31.6 millones de personas brindan cuidados no remunerados, y 3 de cada 4 son mujeres. Nueve de cada 10 personas que abandonan el mercado laboral por cuidar son mujeres, según el IMCO con datos del Inegi. Las que cuidan y trabajan participan 20 puntos porcentuales menos que las que no cuidan (51% vs 71%). En hombres, la brecha es de solo 4 puntos.
“La eficacia de las teletrabajadoras podría verse amenazada por interrupciones y carga mental, pero es en la mayoría de los casos la única manera de poder desarrollar el rol de madre y de profesional”, señala el estudio de la Universidad Abierta de Cataluña.
La paradoja: el teletrabajo que les permite quedarse en el empleo, también las castiga. El informe Equal Pay for Equal Work (From Home) encontró que la brecha salarial de género se agranda en remoto. Las mujeres 100% remotas son 26% menos optimistas de conseguir ascenso o aumento que las presenciales.
En México, el trabajo doméstico no pagado de cada mujer vale 82 mil 339 pesos al año —111 mil si hay niños menores de 6 años— y representa 23.9% del PIB.
El costo de volver a la oficina es de 100 a 200 euros al mes extra en transporte y comida, pero el costo invisible es mayor: 26 horas semanales de cuidados no pagadas vs 8 de los hombres.






