La industria manufacturera mexicana se mantiene en zona débil, pero con un foco encendido: la fabricación de electrónicos.
El Inegi informó que el Indicador Mensual Oportuno de la Actividad Manufacturera (IMOAM) anticipa una caída anual de 0.8% en junio de 2026, hilando dos meses en retroceso y confirmando el estancamiento del sector. En mayo, la producción manufacturera ya había caído 0.6% mensual y 0.5% anual con cifras desestacionalizadas, y de enero a mayo acumula una contracción de 1.5% anual.
De las 21 actividades que componen la manufactura, 14 reportaron retrocesos. Los más golpeados son insumos textiles (-9.2%), prendas de vestir (-8.9%), metálicas básicas (-6.8%) y equipo de transporte (-6.2% anual en enero), reflejando la debilidad del ciclo automotriz tradicional y la menor demanda externa por aranceles.
La excepción es el bloque tecnológico. La fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y otros equipos, componentes y accesorios electrónicos creció 5.1% anual en enero y se mantuvo como una de las dos únicas ramas en positivo en octubre pasado, junto con la de derivados de petróleo y carbón (+15%). El Inegi destaca que estas ramas, vinculadas a infraestructura digital, centros de datos y nearshoring de semiconductores, están amortiguando la caída general.
El empleo también resiente el freno: el personal ocupado bajó 2.1% anual en mayo, con seis meses consecutivos a la baja, las horas trabajadas cayeron 1.6% y aunque los salarios reales suben 3.3% anual, el dinamismo es menor.
El indicador oportuno, que usa consumo eléctrico de CFE y Cenace, sugiere que la recuperación seguirá siendo gradual y desigual: electrónica arriba, autos y textiles abajo.






