La Secretaría de Gobernación (Segob) federal ejecutó una actualización profunda en las actas de registro de las diversas figuras jurídicas vinculadas a la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad, La Luz del Mundo, decretando la baja oficial de Naasón Joaquín García como presidente y apoderado legal de las principales asociaciones de esta denominación inscritas ante el Estado mexicano.
Antes de esta modificación en los archivos de la Dirección General de Asociaciones Religiosas, el líder eclesiástico —hoy recluido en la Unión Americana— ostentaba la representación legal unificada de la organización a nivel nacional, abarcando las jurisdicciones Centro, Norte y Sur, así como de la agrupación denominada Fraternidad Levítica.
Reestructura interna: Los nuevos rostros legales
De acuerdo con el corte de los folios actualizados por la Segob, la titularidad y la facultad para actos de administración y pleitos legales de la agrupación religiosa quedó formalmente distribuida y delegada en tres nuevos ministros de culto, avalados ante la autoridad civil:
Eliud Ramírez Cruz
Jorge García Barrientos
Benjamín García Morales
Aclaración jurídica: La Segob precisó que estas modificaciones en los libros de registro constituyen un trámite netamente administrativo y corporativo de sustitución de personas. Por ende, no implican la cancelación del registro constitutivo como Asociación Religiosa (A.R.), manteniendo La Luz del Mundo su estatus legal intacto para seguir operando, propagando su fe y administrando sus bienes dentro de la República Mexicana.
El escenario judicial de Naasón Joaquín en EE. UU.
La remoción administrativa en los registros de Gobernación en México coincide con el complejo estatus carcelario que guarda el otrora considerado «Apóstol de Jesucristo» en el extranjero.
Naasón Joaquín García permanece privado de la libertad de forma definitiva en un centro penitenciario de California, Estados Unidos, donde purga una sentencia condenatoria dictada por las cortes de ese estado tras declararse culpable de múltiples cargos relacionados con el abuso sexual de menores de edad.
A la par del cumplimiento de dicha condena, el sistema judicial norteamericano mantiene abiertos otros expedientes en su contra de carácter federal, cuyas acusaciones formales incluyen los delitos de crimen organizado, tráfico sexual de personas, conspiración para delinquir y obstrucción de la justicia, lo que sepulta cualquier posibilidad de un retorno al plano público de la organización en el corto plazo.






