PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Autoridades del Reino Unido confirmaron la detención del expríncipe Andrés de Inglaterra, actualmente identificado como Andrew Mountbatten-Windsor, en el marco de una investigación por presunta conducta indebida relacionada con el ejercicio de un cargo público.
La Policía del Valle del Támesis informó que abrió una indagatoria tras evaluar reportes que vinculan al exintegrante de la familia real con el envío de comunicaciones comerciales a Jeffrey Epstein en 2010. Estas revelaciones surgieron luego de la publicación de millones de documentos judiciales en Estados Unidos relacionados con el financista, condenado por delitos sexuales.
Aunque las autoridades evitaron mencionar el nombre del detenido —práctica habitual conforme a la legislación británica—, confirmaron el arresto de un hombre de alrededor de 60 años, edad que coincide con la de Mountbatten-Windsor, quien actualmente tiene 66 años.
En un comunicado oficial, la corporación señaló que, tras una revisión exhaustiva de la información disponible, se decidió iniciar una investigación formal. Asimismo, reconoció el alto interés público del caso y adelantó que se dará información adicional conforme avance el proceso.
El expríncipe ha negado en reiteradas ocasiones haber incurrido en actos ilícitos vinculados con Epstein. No obstante, el escándalo ha tenido consecuencias dentro de la monarquía. En 2023, el rey Carlos III le retiró títulos y tratamientos reales, como parte de una estrategia para contener el impacto de las controversias en la imagen de la Corona.
De manera paralela al anuncio oficial, en redes sociales circularon imágenes que muestran la presencia de vehículos policiales sin insignias y agentes de civil en las inmediaciones de Wood Farm, residencia ubicada dentro de la finca real de Sandringham, en el condado de Norfolk, donde presuntamente se realizó la intervención.
La investigación continúa abierta mientras las autoridades determinan el alcance legal de las acusaciones y los posibles cargos a seguir.






