La presidenta Claudia Sheinbaum expresó este viernes su rechazo a la orden firmada por Donald Trump para reactivar operativos masivos de detención y deportación de migrantes indocumentados en Estados Unidos, medida que el exmandatario describió como la “mayor operación de remoción en la historia del país”.
“Estamos en desacuerdo. Criminalizar la migración no resuelve nada y vulnera los derechos de nuestros paisanos que trabajan y aportan a la economía de ambos países”, declaró Sheinbaum durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
La orden ejecutiva, emitida por Trump en el marco de su campaña rumbo a 2026, instruye al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas a ampliar redadas en centros de trabajo, reinstalar el programa 287(g) con policías locales y acelerar las deportaciones sin audiencia judicial en casos de ingreso reciente. La medida revierte lineamientos de la administración Biden que priorizaban la detención de personas con antecedentes penales graves.
Sheinbaum informó que ya instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a la red consular en EE.UU. a reforzar la asistencia legal y activar protocolos de protección. “Nuestros 53 consulados están en alerta. Ningún mexicano está solo”, dijo. Adelantó que el canciller Juan Ramón de la Fuente solicitará reuniones con el Departamento de Estado y con gobernadores de estados con alta población mexicana.
La mandataria subrayó que México no coincide con una visión que asocia migración con delincuencia y recordó que los migrantes mexicanos envían más de 63 mil millones de dólares anuales en remesas. “Ese dinero sostiene comunidades enteras aquí y allá. Lo que se necesita es una reforma migratoria integral, no redadas”.
Organizaciones de defensa de migrantes en EE.UU. alertaron que la orden podría derivar en separación de familias y perfilamiento racial. En tanto, legisladores republicanos respaldaron la decisión y argumentaron que busca “restaurar el orden en la frontera”.
Sheinbaum reiteró que México mantendrá la cooperación en materia de seguridad y migración, pero “con respeto a los derechos humanos y sin aceptar medidas unilaterales que criminalicen a nuestra gente”. Dijo que el tema será abordado en la próxima reunión de alto nivel sobre seguridad que sostendrán ambos gobiernos en agosto.
El gobierno mexicano estima que más de 11 millones de personas de origen mexicano viven en EE.UU., de las cuales cerca de 4.8 millones se encuentran en situación irregular.






