Trenton, Nueva Jersey. La gobernadora de Nueva Jersey, Tahesha Way, envió este viernes 18 de abril de 2026 una carta formal a la FIFA solicitando que el organismo cubra los 127 millones de dólares que costará reforzar el transporte público en el estado durante los 104 partidos de la Copa Mundial de 2026. MetLife Stadium, en East Rutherford, albergará ocho encuentros, incluida la final del 19 de julio, y las proyecciones estatales calculan 1.4 millones de viajes adicionales en trenes, autobuses y el sistema PATH entre el 11 de junio y el 19 de julio. “La FIFA se lleva la taquilla, los patrocinios y los derechos. Nueva Jersey no puede cargar con la factura de mover al mundo”, dijo Way en conferencia desde el State House.
El pliego, de 11 páginas, detalla que NJ Transit deberá operar con frecuencia de “día de Super Bowl” durante 39 días seguidos. Eso implica 1,240 trenes extra en la línea Meadowlands Rail, 6,800 servicios adicionales de autobús desde Secaucus Junction y Port Authority, y extender el PATH hasta la 1:30 a.m. todos los días de partido. El costo operativo es de 83 millones: 44 millones en horas extra y contratación temporal de 1,100 operadores, 22 millones en diésel y electricidad, y 17 millones en seguridad, limpieza y señalética. A eso se suman 44 millones en obras menores: andenes temporales en Meadowlands, 18 torniquetes nuevos en Secaucus, reparación de 3.2 kilómetros de vía y 60 baños portátiles con mantenimiento.
Nueva Jersey argumenta que el contrato de sede firmado en 2022 obliga a las ciudades a garantizar “transporte público eficiente”, pero no especifica quién paga los sobrecostos. La FIFA entregará 12 millones a cada sede para “movilidad y fan fests”, cifra que el estado califica de “insuficiente” frente a los 127 millones proyectados. “Doce millones no cubren ni el diésel de la primera semana. El Mundial deja 2 mil millones en ingresos comerciales. Pedimos el 6% de eso para mover a la gente sin quebrar al contribuyente”, señaló Way. El cálculo estatal estima que cada visitante usará 4.2 trayectos de transporte público, a 3.8 dólares por trayecto, lo que daría 15.9 dólares por persona. Multiplicado por 1.4 millones de viajes, el costo real es 22.3 millones solo en tarifa, pero el estado no puede cobrar más por mandato de accesibilidad de la FIFA.
El precedente es Qatar 2022, donde el gobierno absorbió el transporte gratuito con tarjeta Hayya, y Rusia 2018, donde las sedes recibieron subsidio federal. En http://EE.UU., el modelo es mixto: Los Ángeles logró que la FIFA pague 40 millones para buses desde Union Station, mientras Dallas aún negocia. Nueva Jersey es la primera sede que hace pública la cifra y la carta. El documento pide tres cosas: 1) que la FIFA reembolse el 100% del costo operativo extra auditado; 2) que se cree un fondo de 15 millones para daños a infraestructura; y 3) que se permita cobrar una “tarifa de evento” de 5 dólares por viaje a no residentes, algo que hoy prohíben los contratos comerciales.
La FIFA respondió con un comunicado de dos párrafos: “Agradecemos el compromiso de Nueva Jersey. El apoyo a las sedes está en curso y se discute caso por caso. El éxito del torneo requiere colaboración”. No mencionó los 127 millones. El presidente de NJ Transit, Kevin Corbett, dijo que sin fondos externos el sistema tendría que recortar 9% del servicio regular en julio para reasignar personal, afectando a 210 mil usuarios diarios de rutas no mundialistas. Los sindicatos de transporte apoyan la petición de la gobernadora y amenazan con no autorizar horas extra si no hay garantía de pago.
La zona de MetLife espera 82 mil personas por partido. El plan estatal contempla que 61% llegue en tren, 24% en autobús y 15% en auto. El estacionamiento costará 60 dólares y estará limitado a 13 mil cajones. Sin refuerzo, el tiempo de espera en Secaucus Junction pasaría de 8 a 55 minutos, según simulaciones de Rutgers. El impacto económico estimado para Nueva Jersey es de 2,100 millones de dólares, pero el 78% se lo llevan hoteles, restaurantes y la FIFA. El estado solo recaudaría 94 millones en impuestos a ventas y hospedaje, menos que los 127 millones del transporte.
Legisladores estatales presentaron una resolución que condiciona el uso de policías estatales en el anillo de seguridad si la FIFA no firma el acuerdo de reembolso antes del 1 de junio. La alcaldesa de East Rutherford, Jéssica James, respaldó a Way: “No podemos tener la final del mundo y baños sin agua porque el dinero se fue en trenes”.
La gobernadora dio a la FIFA plazo hasta el 15 de mayo para responder. Mientras, NJ Transit ya licitó 400 autobuses en renta y abrió 700 plazas temporales. “El reloj del Mundial corre. El de la chequera también”, cerró Way.






