La Unión Estatal de Padres de Familia de Veracruz reprobó públicamente que la Autoridad Superior de Educación Pública (ASEP) adelantara el fin de cursos del ciclo 2025-2026 al 3 de julio, 10 días antes de lo previsto en el calendario original.
En conferencia de prensa, el presidente de la Unión, Rodrigo García Mora, calificó la medida como “unilateral y lesiva” para el aprendizaje. “Otra vez se sacrifican días de clase sin consultar a la comunidad escolar. Veracruz viene arrastrando rezago desde la pandemia y quitarle dos semanas a los niños es condenarlos”, declaró.
La ASEP publicó el ajuste el 6 de mayo bajo el argumento de “altas temperaturas y rehabilitación preventiva de 1,200 planteles antes de la temporada de lluvias”. El documento establece 185 días efectivos, contra 195 que marcaba el calendario de agosto pasado.
Padres de familia de Xalapa, Coatzacoalcos y el puerto señalaron que la decisión afecta a quienes no tienen dónde dejar a sus hijos en julio. “Muchos trabajamos y la escuela es el único lugar seguro. Ahora tenemos que pagar guardería o dejarlos solos”, reclamó Mariana Solís, madre de tres menores en la colonia Formando Hogar.
Maestros de la Sección 32 del SNTE respaldaron la inconformidad. Denunciaron que la carga administrativa para cerrar el ciclo en menos tiempo “revienta” a los docentes y no resuelve las fallas de infraestructura. “El calor no se va el 3 de julio. ¿Por qué no mejor invertir en ventiladores y techumbres?”, cuestionó la profesora Irma Landa.
La Unión exigió a la ASEP una mesa de diálogo urgente y advirtió que, de no revertirse el acuerdo, promoverán amparos colectivos y no entregarán boletas hasta cumplir los 190 días que marca la Ley General de Educación.
La dependencia respondió en un comunicado que “el ajuste atiende recomendaciones de Protección Civil” y que se diseñarán cuadernillos de reforzamiento para casa. No aclaró si habrá clases virtuales o recuperación en agosto.
Mientras, el sector privado celebra. La Asociación de Hoteles de Veracruz-Boca del Río estima 25% más de ocupación en la primera quincena de julio. Para los padres, sin embargo, el calendario nuevo significa gasto extra y menos aprendizaje.






