México y la Unión Europea concluyeron la modernización de su acuerdo comercial y eliminarán aranceles para el 99% de los bienes intercambiados una vez que el nuevo texto entre en vigor, previsiblemente a inicios de 2027, anunciaron este viernes la Comisión Europea y la Secretaría de Economía.
El pacto actualiza el Tratado de Libre Comercio UE-México vigente desde 2000 y suprime los gravámenes que aún persistían en sectores clave. Se libera de inmediato el 100% de los productos industriales mexicanos, incluido calzado, textiles y autopartes, que pagaban entre 2.5% y 17%. En el agro, la UE eliminará cuotas y aranceles al plátano, jugo de naranja, miel, espárrago, carne de cerdo y jarabe de agave en un plazo máximo de siete años. México hará lo mismo con quesos, carne de cerdo, manzanas, lácteos y vinos europeos.
La comisaria de Comercio, Valdis Dombrovskis, destacó que el acuerdo “pone a México al nivel de Canadá y Japón” en acceso al mercado comunitario. El secretario de Economía, Raquel Buenrostro, calculó un aumento de 12,000 millones de dólares anuales en exportaciones mexicanas, con 400,000 empleos potenciales en agroindustria, automotriz y dispositivos médicos.
El texto incorpora capítulos nuevos sobre economía digital, energía limpia, pymes, anticorrupción y comercio de género. Incluye también reconocimiento mutuo de indicaciones geográficas: 340 productos europeos como Champagne y Roquefort, y 20 mexicanos como Tequila, Mezcal, Café de Veracruz y Mango Ataúlfo de Nayarit.
Se refuerzan reglas de origen: para autos, el contenido regional sube de 60% a 65% y exige 40% de valor agregado en plantas con salarios superiores a 16 dólares por hora, alineándose con el T-MEC. En compras públicas, empresas mexicanas podrán licitar en los 27 países de la UE en sectores de salud, transporte y agua.
El acuerdo debe ser ratificado por el Senado mexicano, el Parlamento Europeo y los congresos nacionales de los 27 Estados miembro. Bruselas espera concluir el proceso en 18 meses.
En 2025, el comercio bilateral alcanzó 82,000 millones de dólares. Con la modernización, ambas partes proyectan superar los 100,000 millones en 2030. Organismos como el CCE y Eurochambres celebraron el cierre tras ocho años de negociación.






