La decisión de la Secretaría de Educación Pública de adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 para el próximo 3 de julio encendió las críticas contra la presidenta Claudia Sheinbaum. Padres de familia, maestros y legisladores de oposición cuestionan si la medida responde a criterios pedagógicos o a la logística del Mundial de Futbol 2026, que arrancará en México el 11 de junio y tendrá a Cancún como una de las sedes clave.
La SEP publicó el nuevo calendario el martes 6 de mayo. Contempla 185 días efectivos de clase, cinco menos que el ciclo anterior, y recorta dos semanas de julio. La dependencia argumentó “reorganización por condiciones climáticas extremas y mantenimiento mayor en planteles”. Sin embargo, el anuncio ocurrió 72 horas después de que la FIFA confirmara el aumento de partidos en territorio nacional y pidiera a las ciudades sede “garantizar movilidad y seguridad desde mayo”.
El diputado federal Héctor Saúl Téllez, del PAN, señaló en tribuna que “es la primera vez que se modifica el calendario sin consulta al SNTE y sin diagnóstico público”. Acusó que hoteles y gobiernos locales presionaron para liberar escuelas que servirán como centros de acreditación y hospedaje para voluntarios mundialistas. En Quintana Roo, al menos 22 planteles de nivel básico están enlistados como “espacios de apoyo logístico” según un oficio de la SEQ filtrado ayer.
Padres de familia también alzaron la voz. “Nos dicen que es por el calor, pero mis hijos llevan tres años con clases en julio. Ahora que viene el Mundial, de pronto sí se puede”, reclamó Laura Méndez, madre de dos alumnos en la primaria Bonfil.
La presidenta Sheinbaum negó que el ajuste obedezca al evento deportivo. “Se prioriza el bienestar de niñas y niños ante las olas de calor. El Mundial no dicta la política educativa”, dijo este jueves en su conferencia matutina.
Especialistas en política educativa advierten que recortar días sin reforzar aprendizaje agrava el rezago tras la pandemia. México Evalúa recordó que el país ya está 15 días por debajo del promedio de la OCDE.
Mientras tanto, el sector turístico de Cancún celebró la medida. La Asociación de Hoteles prevé 40% más de ocupación en la primera quincena de julio. La duda persiste: ¿se adelantaron las vacaciones por el clima o por el balón?






