Más de 15 mil personas han sido capacitadas en Lengua de Señas Mexicana en Campeche desde 2022, informó la Secretaría de Inclusión del estado. Sin embargo, colectivos de personas sordas advierten que los avances no han eliminado los estigmas, la discriminación laboral y las barreras de comunicación en escuelas, hospitales y oficinas públicas.
El programa estatal de LSM comenzó como estrategia para garantizar el derecho a la comunicación de la comunidad sorda, estimada en 8,200 personas en la entidad. A través de talleres gratuitos, cursos en línea y convenios con universidades, se ha formado a docentes, policías, personal médico, servidores públicos y familiares. Solo en 2025, egresaron 4,300 nuevos intérpretes básicos y 120 intérpretes certificados.
Pese a la cifra, la Asociación de Sordos de Campeche señala que menos del 5% de las dependencias cuenta con personal que domine LSM de forma funcional. “Nos siguen atendiendo con papelitos o nos piden que llevemos a un familiar. En hospitales nos dejan fuera de consultas importantes porque no hay intérprete”, denunció la presidenta del colectivo.
En el ámbito educativo, la Secretaría de Educación reporta 62 escuelas con al menos un docente capacitado, pero padres de familia indican que la mayoría de los niños sordos sigue sin acompañamiento diario en el aula. La falta de intérpretes profesionales en nivel medio superior y superior también frena la inclusión. De las 11 universidades públicas del estado, solo dos tienen servicio permanente de interpretación.
El estigma social es otra barrera. Personas sordas relataron que enfrentan burlas, infantilización y negativa de contratación por “no poder contestar el teléfono”. La Encuesta Estatal de Discriminación 2025 ubicó a la discapacidad auditiva como la tercera causa de exclusión laboral en Campeche.
Para 2026, la Secretaría de Inclusión anunció tres medidas: certificación de 300 nuevos intérpretes con apoyo del DIF Nacional, instalación de ventanillas inclusivas en 18 oficinas clave y una campaña en medios para sensibilizar sobre la cultura sorda. También se enviará al Congreso una iniciativa para que LSM sea obligatoria en planes de protección civil y atención de emergencias.
Especialistas del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios subrayan que capacitar no basta si no se cambia la percepción. “La LSM no es mímica, es un idioma con gramática propia. Mientras se vea como favor y no como derecho, el estigma seguirá”, explicó una investigadora.
Colectivos pidieron que los 15 mil capacitados se conviertan en red activa de apoyo y que las empresas cumplan la cuota de inclusión laboral del 3% que marca la ley estatal. La meta, dicen, es que Campeche deje de medir avances solo en cursos y empiece a contarlos en servicios reales, empleos y trato digno.



