Por primera vez en 96 años, la final de una Copa del Mundo tendrá show de medio tiempo. Y será a lo grande: Madonna, Shakira y BTS coencabezarán el espectáculo del 19 de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, con curaduría de Chris Martin, de Coldplay, y producción de Global Citizen.
El anuncio, hecho por Martin junto a personajes de Plaza Sésamo y Los Muppets, confirmó que el torneo 2026 romperá la tradición y emulará el formato del Super Bowl. “Reuniremos la música y el fútbol en el escenario más grande del deporte por una causa muy especial”, señaló Gianni Infantino, presidente de la FIFA.
La causa es el Fondo de Educación Global Citizen de la FIFA, que busca recaudar 100 millones de dólares para ampliar el acceso a educación de calidad y al fútbol para niños. Durante el torneo, 1 dólar de cada entrada vendida se destinará al fondo. “Sin educación, se priva de oportunidades a los niños antes incluso de que puedan optar a ellas”, afirmó Madonna. Shakira añadió: “Espero que la importancia de invertir en la educación infantil acapare todos los focos”.
Para Shakira será su cuarta participación en una Copa del Mundo —tras Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014— y llega como intérprete de “Dai Dai”, el himno oficial de 2026. Madonna regresa a un escenario deportivo global 14 años después de su actuación en el Super Bowl 2012. BTS debuta en un evento de este tipo y confirma el alcance planetario que la FIFA busca: íconos que trascienden generaciones y continentes.
El show, de unos 15 minutos, se montará en tiempo récord para no interferir con el calentamiento de los equipos. Además de las tres figuras principales, se anticipa la participación de los Muppets y Sesame Street, en línea con el tono familiar del anuncio.
El Mundial 2026, organizado por México, Estados Unidos y Canadá, arrancará el 11 de junio con tres ceremonias de inauguración simultáneas. La final cerrará el 19 de julio con el espectáculo que, según Infantino, “marcará un antes y un después”.
Con boletos de reventa que alcanzan los 2 millones de dólares por accesos VIP, la FIFA apuesta a que la música convierta la final en el evento deportivo y cultural más visto de la historia. Y, por primera vez, el medio tiempo será tan esperado como el silbatazo final.






