A menos de un mes del inicio del Mundial 2026, la selección de Irán trasladó su concentración a Antalya, Turquía, para agilizar desde allí los trámites de visa ante las embajadas de Estados Unidos y Canadá. El equipo de Amir Ghalenoei todavía no recibió las autorizaciones necesarias para ingresar a territorio estadounidense, donde disputará sus tres partidos de la fase de grupos.
Irán integra el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda y tiene programados todos sus encuentros iniciales en Estados Unidos, uno de los tres países anfitriones junto a México y Canadá. La federación iraní (IFF) negocia con FIFA desde hace meses para obtener garantías migratorias, de seguridad y respeto a los símbolos nacionales durante el torneo.
Las dificultades surgieron tras el deterioro de las relaciones entre Washington y Teherán, agudizado por los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní en febrero. Varios integrantes de la delegación tienen antecedentes de servicio militar obligatorio, algunos en la Guardia Revolucionaria Islámica, designada como organización terrorista por http://EE.UU. y Canadá desde 2019. Esa situación complicó especialmente las solicitudes de dirigentes y cuerpo técnico.
El presidente de la federación, Mehdi Taj, ya fue rechazado semanas atrás al intentar ingresar a Canadá para el Congreso de FIFA en Vancouver. En el sorteo del Mundial, realizado en Washington, al menos siete funcionarios iraníes recibieron la denegación de su visado, lo que motivó un primer intento de boicot que luego se revirtió.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, expresó “preocupación por el uso indebido de la condición de anfitrión para fines políticos” y pidió a FIFA que intervenga para garantizar la participación “libre y justa” de todas las delegaciones. Irán recordó que, como anfitrión, Estados Unidos tiene “responsabilidades claras” con las selecciones clasificadas.
Mientras la FIFA gestiona, el plantel entrena en la costa turca y espera que las visas “se emitan a tiempo”. De no resolverse, algunos jugadores podrían quedar fuera si no obtienen el permiso por haber cumplido servicio en órganos no reconocidos por Washington. El Mundial arranca el 11 de junio y el reloj de la diplomacia deportiva ya corre.






