La indolencia y la evidente falta de una estrategia de seguridad por parte del presidente municipal, Nivardo Mena, cobraron una factura muy alta la noche de este sábado en la isla de Holbox. Un comando fuertemente armado irrumpió por la zona de la caleta para desatar un feroz ataque a balazos contra la base de operaciones compartida por la Secretaría de Marina (SEMAR) y el «Grupo Centurión» de la SSC, dejando en evidencia que el municipio se encuentra completamente desprotegido y a merced de la delincuencia organizada.
Mientras la administración de Nivardo Mena se mantiene pasiva y distante de la realidad que viven los habitantes, el pánico se apoderó de locales y turistas cerca de las 23:00 horas, cuando un grupo de encapuchados a bordo de lanchas abrió fuego con armas de alto calibre. El violento intercambio de metralla rompió por completo la tranquilidad del que solía ser el paraíso más pacífico del norte del estado, una joya turística que hoy sufre las consecuencias del abandono institucional.
El saldo de este atentado, presuntamente una represalia de las mafias tras operativos federales previos contra el narcomenudeo y la extorsión, es de al menos dos agentes heridos de gravedad, quienes tuvieron que ser trasladados de emergencia hacia hospitales de Cancún. Ante la incapacidad de las autoridades locales para contener la situación, se tuvo que implementar un toque de queda y el cierre total de la navegación marítima nocturna para intentar frenar la huida de los sicarios.
Hasta el momento, es el Ejército y la Guardia Nacional quienes mantienen la custodia de la zona de la caleta, mientras la ciudadanía de Lázaro Cárdenas sigue esperando que el alcalde Nivardo Mena dé la cara y asuma su responsabilidad ante la pérdida de control territorial y el terror que hoy ahuyenta al turismo y sepulta la paz en Holbox.





