Se acabó la nostalgia. Instagram cambió oficialmente el logo de su nombre después de más de una década y la era del manuscrito inspirado en Billabong quedó atrás.
El director de Instagram, Adam Mosseri, presentó el rediseño que ya circula en la app, web y campañas globales. El nuevo wordmark deja la icónica tipografía hecha a mano por Mackey Saturday en 2013 y apuesta por una versión limpia, geométrica y sin remates.
«Buscábamos simplicidad y modernidad», explicó Mosseri en un video. «La comunidad ya no es solo un lugar de fotos filtradas, es video, Reels, mensajes, comercio. Necesitábamos una identidad que funcionara en 0.5 segundos, en un icono de 16 píxeles y en una valla de Times Square».
El cambio no toca el degradado del icono de la cámara de 2016, pero sí refuerza su paleta con colores más luminosos y un gradiente reimaginado en 3D, y estrena la familia tipográfica Instagram Sans como base del nuevo logotipo. La «I» mayúscula ya no se confunde con una «l», y las ligaduras entre n-s-t-a se limpiaron.
Es el tercer gran cambio en la historia de la plataforma: de la Polaroid retro de 2010 al minimalismo de 2016 y ahora al wordmark sans de 2026. Según Meta, el rediseño lleva un año en desarrollo y se implementará de forma gradual en todas las superficies.
Usuarios divididos: para unos es «más legible», para otros «perdió su alma».





