Mediante un operativo interestatal sustentado en labores de inteligencia, análisis tecnológico y de campo, elementos de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo, en coordinación con la Fiscalía de San Luis Potosí, cumplimentaron una orden de aprehensión en contra de Amir “N”. El detenido es señalado como el probable responsable del colapso estructural ocurrido a inicios de este mes en un complejo residencial de Cancún, el cual cobró la vida de dos personas y dejó a cinco más heridas.
Tras su ubicación y captura fuera del territorio quintanarroense, el imputado fue trasladado de inmediato bajo custodia federal y estatal para ser ingresado al Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún, quedando a disposición del Juez de Control por los delitos de homicidio y lesiones.
El siniestro de la Supermanzana 336
Los hechos bajo investigación penal se registraron el pasado 5 de junio de 2026, en las inmediaciones del acceso principal de un desarrollo habitacional en construcción, ubicado en la Supermanzana 336 del municipio de Benito Juárez.
De acuerdo con los dictámenes periciales e inspecciones de Protección Civil insertados en la carpeta de investigación, el siniestro se suscitó de la siguiente forma:
El colapso: El pórtico de entrada de la zona residencial se desplomó de forma intempestiva mientras un grupo de obreros realizaba trabajos de herrería, acabados y albañilería en la parte alta y soportes de la estructura.
Las víctimas: El derrumbe provocó la muerte instantánea de dos trabajadores de la construcción, mientras que cinco más resultaron con lesiones severas y traumatismos, requiriendo su traslado de emergencia a clínicas y hospitales especializados de Cancún.
Diligencias científicas y colaboración interestatal
A partir de la tragedia, el Ministerio Público, peritos en ingeniería civil, arquitectura forense y personal especializado de la FGE desplegaron una serie de diligencias técnicas para determinar fallas estructurales, omisiones de seguridad laboral y deslindar responsabilidades. La querella formal fue robustecida por la denuncia del apoderado legal de la persona moral (empresa) afectada.






