Más de 450 personas con órdenes de aprehensión vigentes en México han sido localizadas y detenidas en territorio estadounidense desde enero de 2025 a la fecha, informó el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
A través de un comunicado difundido por la Embajada, el diplomático detalló que, de ese total, más de 300 fugitivos ya fueron entregados a las autoridades mexicanas para enfrentar procesos judiciales en el país.
“Este resultado es producto de la cooperación estrecha y sin precedentes entre las agencias de seguridad de ambos países”, señaló Johnson. “No hay refugio para quienes intentan evadir la justicia cruzando la frontera”.
De acuerdo con datos de la Embajada, las detenciones fueron realizadas por el Servicio de Alguaciles de EU (US Marshals), el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Instituto Nacional de Migración.
Entre los detenidos figuran personas buscadas por delitos de alto impacto como homicidio, feminicidio, secuestro, delincuencia organizada, narcotráfico y corrupción. Las entidades con mayor número de órdenes cumplimentadas son Baja California, Chihuahua, Tamaulipas, Jalisco y Estado de México, cuyos objetivos fueron ubicados principalmente en California, Texas y Arizona.
Johnson subrayó que el programa de intercambio de información biométrica y las fichas rojas de Interpol han permitido agilizar las capturas. “En lo que va de 2026, el promedio es de casi una detención por día”, agregó.
Por su parte, la FGR confirmó que los 300 entregados ya se encuentran vinculados a proceso en centros penitenciarios federales y estatales, mientras que los casos restantes están en proceso de extradición o de deportación expedita por violaciones migratorias.
El embajador adelantó que ambos gobiernos preparan una nueva ronda de objetivos prioritarios para el segundo semestre del año, con énfasis en traficantes de fentanilo y líderes de células delictivas que operan a ambos lados de la frontera.
Esta cifra representa un aumento de 38% respecto al mismo periodo de 2023-2024, según cifras del Departamento de Justicia de EU.






