En lo que se ha catalogado como el accidente más mortífero en la historia de la aviación general civil ligera en Francia, una avioneta utilizada para vuelos de paracaidismo se estrelló este domingo pocos segundos después de su despegue, dejando un saldo trágico de 11 personas fallecidas.
La aeronave, un monomotor Pilatus PC-6 Turbo-Porter con matrícula alemana, había despegado del aeródromo de Nancy-Essey. Según los primeros informes de los servicios de emergencia y testigos, el aparato experimentó una aparente pérdida de potencia o fallo técnico mayor que provocó que se precipitara «casi verticalmente» a menos de un minuto de haber iniciado el vuelo.
Víctimas del siniestro: Un bautismo de salto trágico
El desplome se registró alrededor de las 11:25 horas (tiempo local) en la periferia de la comuna de Tomblaine, en el departamento de Meurthe y Mosela. El impacto ocurrió sobre una ciclovía adyacente a una calle residencial y un centro comercial, logrando evitar por escasos metros zonas habitacionales, por lo que no se reportaron víctimas en tierra.
Las autoridades locales confirmaron la identidad de los ocupantes que perdieron la vida en el impacto:
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Tripulación: El piloto de la aeronave.
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Instructores: Cinco monitores profesionales vinculados a la asociación Tandemotion.
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Pasajeros: Cinco alumnos que realizaban su primer salto en la modalidad de tándem. Trascendió que este grupo de alumnos estaba conformado por enfermeros independientes de la región que realizaban la actividad recreativa como un obsequio y como un método de desconexión frente a las recientes jornadas de presión laboral derivadas de la ola de calor en la zona.
Movilización oficial e indagatorias técnicas
El fuerte estruendo provocó que vecinos y personal del propio aeródromo intentaran auxiliar a las víctimas con extintores antes de la llegada en masa de los cuerpos de bomberos y ambulancias. Sin embargo, debido a la violencia del impacto vertical, no hubo sobrevivientes.






