La fondista mexicana Laura Galván volvió a poner el nombre de México en lo más alto del atletismo mundial al conquistar el Medio Maratón de Chicago, una de las pruebas de 21 kilómetros más competitivas del planeta. Con una carrera inteligente y de menos a más, la guanajuatense cruzó la meta en el primer lugar, superando a un pelotón internacional repleto de figuras africanas y europeas que dominan habitualmente este tipo de competencias.
Galván, conocida como la “Gacela de La Sauceda”, impuso su ritmo en la segunda mitad del recorrido. Mantuvo la calma mientras las favoritas marcaban el paso en los primeros kilómetros y, cerca del kilómetro 15, lanzó el ataque definitivo que le permitió despegarse del grupo principal. Su cierre fue demoledor: zancada sólida, postura impecable y la bandera mexicana al pecho mientras entraba a la línea de meta entre aplausos de miles de espectadores.
El triunfo en Chicago confirma el gran momento que vive la atleta de 27 años. Especialista en pista, donde ya ha sido campeona panamericana y múltiple medallista en Juegos Centroamericanos, Galván demostró que su adaptación a las rutas es igual de contundente. El medio maratón exige otra lectura de carrera: administrar energía, soportar el viento del lago Michigan y acelerar cuando el cuerpo pide frenar. La mexicana lo resolvió con la madurez de una corredora de élite.
Para el atletismo mexicano, la victoria tiene un peso simbólico enorme. Chicago es uno de los “Majors” no oficiales del medio maratón y ganar ahí coloca a Laura Galván en una vitrina reservada para muy pocas latinoamericanas. Su nombre se suma ahora a la lista corta de mexicanas que han conquistado pruebas de alto nivel en Estados Unidos, abriendo camino para las nuevas generaciones que sueñan con competir fuera de las pistas.
Tras cruzar la meta, Galván dedicó el triunfo a su familia, a su equipo de trabajo y a todas las mujeres que entrenan en condiciones difíciles. “Esto es para México. Corrí pensando en cada niña que sale a entrenar temprano. Si yo pude, ellas también pueden”, declaró emocionada con la medalla colgada al cuello.
Con este resultado, Laura Galván no solo se lleva el trofeo de Chicago. Se lleva también el respeto de la élite mundial y la certeza de que México tiene una fondista capaz de pelear de tú a tú con las mejores. La “Gacela de La Sauceda” volvió a volar, esta vez sobre el asfalto de una de las ciudades más rápidas del mundo.





