El estado de Yucatán ha implementado una de las leyes más estrictas del país contra el feminicidio, con penas que alcanzan hasta 70 años de prisión. Esta reforma, que entró en vigor el 12 de febrero de 2026, busca endurecer las sanciones contra quienes atenten contra la vida de mujeres por razones de género.
La nueva ley no solo aumenta la pena máxima, sino que también amplía las circunstancias agravantes, como el abuso de cargo público, la pertenencia a corporaciones de seguridad, la explotación sexual y el suministro de drogas para anular la voluntad de la víctima. Además, se presume la legítima defensa cuando una mujer repele una agresión física, sexual o tentativa de feminicidio, siempre que exista un peligro real e inminente.
La reforma también redefine el abuso sexual, incluyendo conductas como caricias no consentidas, roces corporales y gestos de connotación sexual. La Fiscalía podrá perseguir de oficio el abuso sexual en 12 circunstancias agravantes, como violencia física o psicológica, y cuando la víctima esté en estado de indefensión.
Esta medida busca proteger a las mujeres y garantizar un sistema de justicia más efectivo en casos de violencia de género. En 2025, Yucatán registró 10 carpetas de investigación por feminicidio y 113 por abuso sexual, lo que evidencia la necesidad de esta reforma.






