Los vendedores de pescados y mariscos en México están experimentando una temporada de Cuaresma con ventas flojas, a pesar de la tradición de consumir estos productos durante este período. En el Mercado Central de Acapulco, los comerciantes se quejan de que las ventas no han sido las esperadas, a pesar de mantener los mismos precios que todo el año.
«La gente ya no es como antes, que respetaba la Cuaresma; ahora comen carne», dijo un vendedor. La situación es similar en otros lugares, como Salina Cruz, donde la venta de pescados y mariscos ha decaído debido a la baja captura de las embarcaciones pesqueras y la escasez de la pesca de escama ribereña.
Los vendedores esperan que las ventas mejoren en la Semana Santa, pero hasta ahora, la situación es de preocupación. «La crisis económica que atraviesa el estado provoca la desesperación entre los vendedores de pescados y mariscos», dijo Guadalupe García López, secretaria general de la Unión de Pescados y Mariscos del mercado público «José María Pinosuarez».
A pesar de la baja en ventas, algunos vendedores mantienen la esperanza de que la situación mejore. «No pierden la fe de que las ventas mejoraran durante el día y puedan acabar de vender la totalidad de su producto», se lee en un reporte.






