Poder y Crítica | Redacción | Ser un estado turístico no puede convertirse en la coartada ni en la justificación para aceptar cualquier incremento en el costo de la vida de sus habitantes, advirtió el diputado Filiberto Martínez al cuestionar las repercusiones económicas que enfrenta la población local.
El legislador señaló que, si bien la actividad turística es el motor principal de la economía y genera importantes oportunidades laborales, este dinamismo también ejerce fuertes presiones sobre los precios, la saturación de la infraestructura y el bienestar general de las familias quintanarroenses.
Ante este escenario, Martínez recalcó que el crecimiento económico de Quintana Roo ha estado acompañado de problemáticas sensibles, tales como viviendas cada vez menos accesibles y servicios públicos y privados más costosos para quienes radican en la entidad.
Por esta razón, planteó la urgencia imperativa de revisar a fondo las reglas que ordenan el desarrollo urbano, con el firme propósito de garantizar un crecimiento equilibrado que no sacrifique los derechos ni la economía de los ciudadanos.
Finalmente, el diputado recordó que desde el Congreso del Estado se tienen las herramientas legislativas necesarias para impulsar reformas clave en materias prioritarias como el acceso a la vivienda digna, la movilidad urbana y la protección efectiva de los usuarios, buscando así dar soluciones reales a los desafíos cotidianos derivados de la expansión turística del estado.






