La contracción de la actividad turística en el Caribe Mexicano refleja una tendencia a escala nacional. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el consumo del turismo extranjero en México registró un desplome del 18.4 % durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior, así como una baja del 5.9 % respecto al trimestre inmediato anterior.
Esta contracción en el gasto de los visitantes internacionales arrastró al Producto Interno Bruto (PIB) Turístico, el cual reportó un retroceso del 0.8 % en términos trimestrales, situando a destinos clave como Cancún, la Riviera Maya, Cozumel y Tulum ante uno de los veranos más complejos de los últimos años.
Impacto en la cadena de servicios y sector náutico
Dado que Quintana Roo mantiene una alta dependencia de los mercados norteamericanos (Estados Unidos y Canadá), la baja en el flujo de viajeros internacionales ha repercutido de manera directa en la ocupación hotelera, la derrama en restaurantes y la contratación de tours.
Sectores especializados como el náutico advierten sobre posibles riesgos operativos si la afluencia no repunta antes de concluir el periodo vacacional:
«El turismo nacional ha sido la ‘tablita’ de salvación en las temporadas más difíciles, por lo que este año esperamos que los paisanos permitan transitar de mejor manera este complicado verano», señaló Francisco Fernández Millán, presidente de los Asociados Náuticos de Quintana Roo, quien advirtió que de no estabilizarse la demanda, se podrían registrar cierres de empresas y pérdida de empleos en el ramo.
Retos para la recuperación económica
Frente a un turismo nacional que muestra mayor resiliencia pero no logra compensar el nivel de gasto del viajero internacional, autoridades y empresarios coinciden en la necesidad de implementar medidas de fondo:
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Refuerzo en la promoción: Intensificar campañas publicitarias en mercados emisores clave como EE. UU., Canadá y Sudamérica.
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Diversificación de la oferta: Impulsar nuevos productos turísticos para atraer a diferentes perfiles de visitantes.
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Protección del empleo: Mantener la operatividad de prestadores de servicios y transportistas locales durante el cierre de temporada.






