PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La tensión entre el expresidente Donald Trump y el magnate tecnológico Elon Musk alcanzó un nuevo nivel, luego de que Trump señalara en privado que el “comportamiento loco” del dueño de Tesla, SpaceX y X (antes Twitter) podría estar relacionado con el consumo de drogas, según un reporte del New York Times.
El diario cita a dos fuentes cercanas a Trump que aseguran que el expresidente ha comentado en círculos privados que el uso de ketamina, éxtasis y hongos alucinógenos por parte de Musk habría provocado sus recientes declaraciones y actitudes, calificadas por Trump como “abominables”.
Ruptura abierta entre Trump y Musk
La relación entre ambos se deterioró rápidamente después de que Musk calificó de “abominación” el ambicioso plan fiscal del gobierno de Trump, lo que desencadenó una serie de intercambios públicos y privados cada vez más agresivos.
En declaraciones desde el Air Force One, Trump evadió confirmar directamente sus sospechas sobre el consumo de drogas de Musk, limitándose a decir:
“No tengo tiempo de pensar en Elon. Tengo que ocuparme de China, Irán, Israel, Hamas y los aranceles”.
Sin embargo, lanzó una advertencia directa sobre los contratos federales que SpaceX y Tesla mantienen con el gobierno:
“Vamos a revisar todo… Es mucho dinero. Es un subsidio considerable”, dijo, aludiendo a los miles de millones de dólares que sus empresas han recibido en contratos y subsidios públicos.
NYT: consumo de ketamina causó problemas médicos a Musk
El New York Times asegura que Musk consumió tanta ketamina durante su campaña de 2024 que desarrolló problemas de vejiga, y que incluso viajaba con una caja de pastillas. También se le vincula con el uso recreativo de éxtasis y psilocibina. Musk ha negado estas versiones, calificándolas de “mentiras” y “ataques personales sin fundamento”.
Musk responde: “Trump es ingrato”
En su plataforma X, Musk respondió con dureza, afirmando que Trump es un “ingrato” y que “sin mi apoyo habría perdido las elecciones”. También lo acusó de figurar en los documentos del caso Jeffrey Epstein, aunque sin aportar pruebas.
En un momento de tensión máxima, Musk amenazó con “desmantelar la nave espacial Dragon”, pieza clave para las operaciones de la NASA, aunque más tarde suavizó sus palabras.
Una disputa con implicaciones políticas y económicas
Este conflicto entre dos de las figuras más influyentes del país no solo refleja una ruptura personal y política, sino que pone en riesgo millonarios contratos tecnológicos y espaciales con el gobierno de EE. UU., particularmente en el marco del programa Artemis y las misiones a Marte.
Analistas advierten que la confrontación podría tener repercusiones en los sectores aeroespacial, automotriz, energético y tecnológico, donde SpaceX y Tesla son actores clave con fuerte financiamiento público.






