La escalada militar entre Israel e Irán provocó escenas inusuales en algunas zonas de Teherán, donde vecinos salieron a las ventanas para corear consignas que celebraban la supuesta muerte del líder supremo iraní, Ali Jameneí, información que hasta el momento no ha sido confirmada por fuentes oficiales.
Durante varios minutos, en colonias del norte de la capital se escucharon gritos, aplausos y bocinazos, acompañados de consignas como “Jameneí ha muerto” y expresiones a favor del regreso de la monarquía, en alusión al régimen depuesto tras la Revolución Islámica de 1979 encabezada por el ayatolá Ruholá Jomeiní. Las manifestaciones espontáneas reflejan el descontento de un sector de la población con el actual sistema político iraní.
Sin embargo, el paradero del líder supremo sigue siendo incierto. De acuerdo con reportes preliminares, los bombardeos iniciados por Estados Unidos e Israel habrían dejado alrededor de 200 personas fallecidas, entre ellas decenas de menores, según datos atribuidos a la Media Luna Roja iraní.
Apagón de internet se mantiene en todo el país
A la par de la ofensiva militar, Irán permanece prácticamente incomunicado. La organización NetBlocks informó que, 12 horas después del inicio de los ataques, la conectividad nacional continúa reducida a apenas el 1% de sus niveles habituales, tras un apagón ordenado por el Gobierno iraní.
Aunque el servicio telefónico comenzó a restablecerse de manera gradual, el acceso a internet sigue bloqueado. No es la primera vez que las autoridades recurren a esta medida: durante protestas anteriores, el país llegó a permanecer sin conexión por más de dos semanas, como parte de la estrategia de control ante la agitación social.
La situación en Irán sigue siendo volátil, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el impacto humanitario y las posibles repercusiones regionales del conflicto.






