Con bioinsumos elaborados por los propios campesinos y la meta de plantar 250 millones de árboles, el programa Sembrando Vida —federal y estatal— se consolida en Tabasco como el principal motor de una agricultura libre de agroquímicos y de la mayor campaña de reforestación del país.
El gobernador Javier May Rodríguez informó que, a través de la articulación de ambos programas, la entidad recuperará 250 mil hectáreas productivas con sistemas agroforestales que combinan especies maderables y frutales con cultivos de autoconsumo. “Tabasco está llamado a convertirse en el primer lugar nacional en materia de reforestación”, subrayó al encabezar la entrega de constancias agroforestales en Macuspana.
Cada uno de los 20 mil sembradores inscritos recibe un jornal de 5 mil pesos mensuales por trabajar 1.5 hectáreas y asistencia técnica para elaborar bioinsumos, compostas y repelentes orgánicos en los 240 viveros y Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC) instalados en 14 municipios. En el CAC “El Sendero”, en Teapa, los productores ya cultivan cacao, guanábana, teca y melina sin químicos, mientras fortalecen el tejido social y generan empleo rural permanente.
El esquema prohíbe el uso de agroquímicos y prioriza la producción de alimentos sanos para el autoconsumo y el mercado local. Beneficiarias como Xenia Guadalupe Bolón, de Tenosique, destacan que el jornal les permite “cultivar nuestras tierras y cosecharlas, generando ingreso y distribuyendo producto por diferentes mercados”.
A la fecha, Sembrando Vida estatal ya incorporó a 6,005 agricultores y mantiene la meta de llegar a 60 mil en 2027. La inversión mensual es de 100 millones de pesos y para 2026 se presupuestaron 1,200 millones para sostener el crecimiento del padrón. Además, el Gobierno prepara una campaña de reforestación adicional de 10 mil hectáreas con 10 millones de plantas producidas en viveros propios y en coordinación con la Sedena.
Con estas acciones, Tabasco busca revertir la devastación de selvas del siglo pasado, garantizar la soberanía alimentaria y construir comunidades “felices que trabajan en equipo”, como lo define el propio mandatario.






