El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha arremetido contra los atletas estadounidenses que han criticado la administración de Donald Trump durante los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina 2026. Vance aconsejó a los atletas que se centren en sus resultados deportivos y no en la política.
El esquiador Hunter Hess y la patinadora artística Amber Glenn han sido algunos de los atletas que han expresado su descontento con las políticas de Trump, especialmente en lo que respecta a la inmigración y los derechos de la comunidad LGBTQ+. Trump ha respondido llamando a Hess «un verdadero perdedor» y sugiriendo que debería haberse quedado en casa.
La situación ha generado un debate sobre si los atletas olímpicos deben expresar sus opiniones políticas en la escena internacional. El Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos ha emitido un comunicado expresando su apoyo a los atletas y condenando los mensajes abusivos y amenazas que han recibido.






