La Fiscalía General de la República (FGR) y el Gabinete de Seguridad identificaron una red de contrabando de combustibles que usaba el ferrocarril para mover millones de litros de hidrocarburos sin pagar impuestos, informó la institución que encabeza Ernestina Godoy. El esquema, bautizado como “huachicol ferroviario”, operaba principalmente desde la Aduana de Matamoros, Tamaulipas, y tenía ramificaciones en Coahuila, Durango, Zacatecas, Querétaro y Jalisco.
¿Cómo funcionaba la red?
A diferencia del robo por tomas clandestinas, este modelo usaba empresas fachada, importadores, agentes aduanales, operadores ferroviarios y firmas financieras para dar apariencia de legalidad. Los cargamentos de diésel y gasolina se declaraban ante aduanas con volúmenes mucho menores a los reales, o se registraban como “aditivos”, “lubricantes” o “aceites” para reducir la carga fiscal. Una vez en territorio nacional, el combustible se trasladaba en ferrotanques y luego se distribuía por carretera a estaciones de servicio e industrias.
La FGR explicó que el esquema multimodal fragmentaba la trazabilidad: el hidrocarburo ingresaba por puertos —principalmente de Tamaulipas—, se movía en tren hacia el centro y occidente del país y se comercializaba con facturación apócrifa. “Este esquema les permitía evadir controles aduaneros, fiscales y regulatorios”, señaló la dependencia.
Volúmenes y aseguramientos
En los últimos meses se aseguraron 170 ferrotanques con 18.9 millones de litros de combustible en Coahuila y San Luis Potosí, con un daño fiscal estimado en más de 238 millones de pesos. Las investigaciones apuntan a más de 70 personas involucradas en nueve estados. En total, la FGR ha incautado más de 52 millones de litros de hidrocarburo en operativos marítimos, ferroviarios y terrestres.
Un caso emblemático fue el del buque Challenge Procyon, interceptado en Tampico con casi 10 millones de litros de diésel. El producto iba a ser distribuido vía tren y carretera hacia Querétaro y Jalisco, donde la red tenía centros de almacenamiento y venta ilegal.
Empresas y funcionarios implicados
La investigación reveló la participación de importadoras, agentes aduanales, destinatarios finales y despachos financieros que simulaban operaciones comerciales por hasta 23 mil millones de pesos. Once funcionarios públicos ya están bajo proceso por facilitar el ingreso del combustible. La FGR no ha detallado si hay personal militar o naval imputado, aunque reportes de prensa señalan que marinos y aduanales fueron vinculados a proceso por un esquema similar que operó desde 2023.
Diferencias con el huachicol fiscal
Mientras el “huachicol fiscal” se centra en importaciones marítimas con documentación falsa, el “huachicol ferroviario” usa la red de trenes para mover grandes volúmenes tras el ingreso al país. Ambos esquemas comparten el uso de empresas fantasma y la simulación de operaciones para blanquear el origen del combustible y evadir IVA e IEPS.
La FGR aseguró que continuará el rastreo de las rutas ferroviarias y de los agentes aduanales que validaron los pedimentos irregulares. “Estados como Coahuila, Durango y Zacatecas funcionan como nodos logísticos que conectan las operaciones marítimas, ferroviarias y terrestres para insertar el combustible en el mercado nacional”, advirtió la Fiscalía.
Con este golpe, el Gobierno busca cortar una de las principales vías de financiamiento de grupos criminales dedicados al mercado ilícito de hidrocarburos, que además de dañar las finanzas públicas, genera competencia desleal para estaciones de servicio que operan legalmente.





