Tabasco logró una reducción del 47% en tomas clandestinas de combustible entre 2023 y 2026, de acuerdo con el último reporte de Pemex y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. La cifra marca el descenso más significativo en la última década y se atribuye al operativo “Sello Petrolero” y al trabajo coordinado entre fuerzas federales, estatales y municipales.
Según los datos oficiales, en 2023 se detectaron 312 perforaciones ilegales a ductos en territorio tabasqueño. Para el primer semestre de 2026, la cifra bajó a 165 casos. Los municipios con mayor incidencia siguen siendo Cárdenas, Huimanguillo y Comalcalco, pero ahí también se concentra la mayor parte del despliegue de vigilancia con drones, sensores y sobrevuelos.
El gobernador Javier May Rodríguez atribuyó los resultados a 3 ejes: inteligencia, presencia permanente y combate a la cadena de comercialización. “No solo sellamos ductos, atacamos los puntos de distribución y almacenamiento ilegal. El 47% de reducción es reflejo de que la estrategia funciona”, declaró en rueda de prensa.
Pemex informó que la disminución ha permitido recuperar más de 2 millones de litros de hidrocarburo que antes se perdían anualmente. Además, se redujo el riesgo de incendios y explosiones en comunidades aledañas a los ductos. Protección Civil destacó que en 2023 se registraron 9 emergencias por fugas; en 2026 solo se han reportado 3.
Especialistas advierten que el reto es mantener la tendencia. Señalan que el huachicol se adapta y migra de zonas, por lo que piden fortalecer la inteligencia financiera para desarticular redes completas.
El gobierno federal anunció que el operativo continuará y se sumarán más elementos de la Guardia Nacional en los tramos de ductos con mayor presión. Tabasco, históricamente golpeado por este delito, hoy muestra que la coordinación puede dar resultados medibles.





