Las presidentas Claudia Sheinbaum y Luiz Inácio Lula da Silva fijaron postura conjunta contra cualquier injerencia externa y anunciaron el fortalecimiento de la cooperación bilateral entre México y Brasil. El pronunciamiento se dio tras la reunión de alto nivel en Palacio de Planalto, donde ambos gobiernos revisaron temas comerciales, energéticos y de soberanía regional.
“América Latina decide su propio destino. Rechazamos cualquier presión o injerencia de potencias extranjeras en asuntos internos de nuestras naciones”, declaró Sheinbaum ante medios internacionales. La mandataria mexicana estuvo acompañada por su gabinete de Relaciones Exteriores y Economía.
Lula respaldó la postura y llamó a consolidar un bloque regional sólido. “México y Brasil son economías estratégicas. Si actuamos juntos, definimos las reglas del juego sin tutelas”, afirmó el presidente brasileño. Ambos líderes coincidieron en que el respeto a la autodeterminación es clave frente a tensiones comerciales con Estados Unidos.
Los acuerdos incluyen 3 ejes principales: 1) Ampliación del comercio en sectores agroindustrial, automotriz y farmacéutico, con meta de duplicar el intercambio en 5 años. 2) Cooperación energética y en transición verde, con intercambio de tecnología en biocombustibles y energías limpias. 3) Coordinación diplomática en foros como G20, BRICS+ y CELAC para defender posiciones comunes.
La reunión ocurre en un contexto de fricciones con Washington por temas migratorios y arancelarios. Sheinbaum evitó confrontación directa, pero dejó claro que México no aceptará presiones. “Cooperamos con todos, nos subordinamos a nadie”, remató.
Analistas ven en la alianza un contrapeso regional. Con Brasil y México coordinados, América Latina gana peso en negociaciones globales.
La gira de Sheinbaum continúa mañana con agenda empresarial en Sao Paulo.





