La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reconoció que la economía nacional enfrenta el desafío de acelerar su crecimiento, por lo que hizo un llamado a la banca a incrementar el financiamiento, especialmente hacia pequeñas y medianas empresas.
Durante su participación en la Convención Bancaria realizada en Cancún, la mandataria señaló que, si bien existen avances, el país aún tiene pendiente impulsar un desarrollo económico más dinámico y equitativo. “Nos falta crecer”, expresó, al tiempo que subrayó que este crecimiento debe ser compartido.
En ese sentido, pidió a las instituciones financieras ampliar el acceso al crédito como un mecanismo clave para detonar la actividad económica. “La banca mexicana tiene mucho todavía que darle al país”, afirmó.
De acuerdo con cifras expuestas, en 2025 México registró un crecimiento económico de 0.8 %, mientras que para este año se prevé un aumento de alrededor de 1.5 %, lo que refleja un ritmo moderado.
No obstante, Sheinbaum destacó avances en indicadores sociales y macroeconómicos, como la reducción de la pobreza en 13.5 millones de personas en los últimos años, así como la estabilidad del peso y el control de la inflación. También mencionó que se ha contenido el impacto internacional en los precios de los combustibles mediante acuerdos para mantener la gasolina regular por debajo de 24 pesos.
En materia de inversión, informó que su administración envió al Congreso una iniciativa para fomentar proyectos de infraestructura estratégica con esquemas de participación pública y privada.
En el sector energético, la presidenta planteó metas como alcanzar 30 mil megavatios adicionales de generación eléctrica hacia 2030, elevar la participación de energías renovables a 48 % y reducir la dependencia de gas natural del extranjero.
Asimismo, resaltó que Petróleos Mexicanos mantiene una ruta de fortalecimiento financiero, con una reducción de su deuda y niveles de producción cercanos a 1.8 millones de barriles diarios.
Finalmente, Sheinbaum destacó el inicio de las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, lo que calificó como una señal positiva para la economía, aunque reconoció que el contexto internacional presenta nuevos retos.






