PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que la instalación de seis monumentos dedicados a mujeres indígenas en el Paseo de la Reforma representa un acto de reparación histórica y un mensaje simbólico de gran relevancia para el país.
Durante un encuentro con autoridades capitalinas y representantes de pueblos originarios, la mandataria destacó que esta acción busca visibilizar el papel fundamental que han desempeñado las mujeres indígenas en la construcción de México, no solo en el pasado, sino también en la vida social, cultural y comunitaria actual.
Sheinbaum enfatizó que las esculturas no deben entenderse únicamente como una intervención urbana, sino como un reconocimiento público a quienes han preservado saberes, lenguas y formas de organización comunitaria a lo largo de generaciones. Señaló que su presencia en una de las avenidas más emblemáticas del país envía un mensaje claro contra prácticas históricas de discriminación, exclusión y desigualdad.
Indicó que las figuras representadas reflejan la fortaleza, sabiduría y vínculo con la tierra que caracteriza a las mujeres de los pueblos originarios, y subrayó que colocar estos monumentos en Reforma implica ampliar la narrativa histórica que tradicionalmente ha exaltado únicamente a héroes masculinos.
La presidenta recordó que durante décadas las mujeres indígenas fueron marginadas del discurso oficial, por lo que su inclusión en el espacio público simboliza un cambio profundo en la forma de entender la identidad nacional. Añadió que los monumentos y los nombres que se inscriben en la ciudad se convierten en referentes para las futuras generaciones y ayudan a romper con el silencio histórico.
Entre las figuras que serán homenajeadas se encuentran personajes como la mujer de Palenque, Tecuichpo, la señora Seis Mono y Malintzin, sobre quien Sheinbaum hizo un señalamiento especial al cuestionar la narrativa que la ha estigmatizado como traidora.
La mandataria sostuvo que esa visión responde a lecturas simplistas del pasado y que Malintzin debe entenderse como una mujer indígena que utilizó su inteligencia y conocimiento para sobrevivir en un contexto de conquista y violencia. Afirmó que su reconocimiento no busca reabrir debates, sino saldar una deuda histórica.
Finalmente, Sheinbaum afirmó que colocar a las mujeres indígenas en un lugar central del espacio público es reconocer la esencia misma del país, al señalar que la historia de México no puede comprenderse sin su presencia, su lucha y su legado.






