La presidenta Claudia Sheinbaum exigió este viernes a gobernadores y presidentes municipales reforzar sus policías locales y asumir su responsabilidad en materia de seguridad, al advertir que no puede haber protección para autoridades vinculadas al crimen organizado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que el vínculo entre una autoridad y la delincuencia “es lo peor que puede ocurrir” y representa el nivel más alto de corrupción.
La exigencia se da en el marco de la Operación Enjambre, una de las estrategias centrales del Gobierno federal contra la infiltración criminal en gobiernos locales. De acuerdo con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, la operación acumula más de 85 funcionarios y exfuncionarios detenidos, entre ellos siete presidentes municipales en funciones.
Solo en las últimas semanas fueron capturados en Morelos el presidente municipal de Cuautla, Jesús “N”; el alcalde de Atlatlahucan, Agustín “N”, y el expresidente municipal de Yecapixtla, Irving “N”, por presuntos delitos de extorsión, secuestro y delincuencia organizada. La Fiscalía del Estado de México reporta ya 20 sentencias condenatorias que suman más de 1,146 años de prisión.
Sheinbaum explicó que las investigaciones no parten de una vigilancia generalizada a alcaldes, sino de denuncias ciudadanas recabadas en sus giras. “No es que haya una vigilancia de cada funcionario público en el país, sino que es a partir de denuncias ciudadanas”, dijo. Cada caso, afirmó, se integra con pruebas y con orden judicial.
Desde noviembre de 2024, cuando arrancó en el Estado de México con más de 1,500 agentes desplegados, la Operación Enjambre se ha extendido a Jalisco, Michoacán, Morelos y Querétaro.






