La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que la Guardia Nacional mantiene un dispositivo de protección en Sinaloa para garantizar la seguridad del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, mientras la Fiscalía General de la República analiza la solicitud de extradición presentada por Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
“Hay coordinación con la Guardia Nacional y con las Fuerzas Armadas para cuidar la integridad del exgobernador y, sobre todo, la tranquilidad de la población. No vamos a permitir vacíos de autoridad”, afirmó la mandataria al llegar a Palenque, Chiapas, aunque pospuso un pronunciamiento amplio hasta la conferencia matutina de este lunes.
Rocha Moya solicitó licencia temporal el 1 de mayo, horas después de que el Departamento de Justicia de EE. UU. hiciera públicas diez acusaciones por narcotráfico y tráfico de armas contra él y nueve funcionarios sinaloenses. El Congreso local aprobó la separación en menos de cinco minutos y nombró gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde.
Al perder el cargo, el político de 76 años también perdió la inmunidad procesal, como recordó el exministro Arturo Zaldívar: “Quien obtiene una licencia ya no ejerce la función, por tanto, puede ser detenido como cualquier persona”. Sin embargo, la FGR informó que, por ahora, no ejecutará la orden de captura y esperará más pruebas de sus homólogos estadounidenses.
Mientras tanto, los retenes militares y de la Guardia Nacional se multiplicaron en Culiacán y Navolato. Elementos federales patrullan calles, revisan vehículos y vigilan los alrededores de la Casa de Gobierno, donde Rocha Moya despachó hasta el viernes. El propio mandatario aseguró el miércoles que “no tiene miedo a nada” y que habló con Sheinbaum, quien le habría dicho que “no pasaría nada”.
La presidenta insistió en que su gobierno no encubrirá a nadie si existen pruebas, pero advirtió que rechazará cualquier “injerencia” extranjera. “Si no hay elementos claros, es evidente que el objetivo es político”, sostuvo.
Con la licencia concedida y la Guardia Nacional desplegada, Sinaloa entra en una semana clave: la FGR decidirá si procede penalmente contra Rocha Moya y la Casa Blanca espera una respuesta antes de las negociaciones del T-MEC. Por lo pronto, el operativo federal ya le sacó pie al vacío de poder y mantiene bajo custodia al gobernador que, de un día para otro, dejó de serlo.






