La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró este lunes que no consideró «pertinente» el intento de reincorporación de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, aclarando que no existió ningún contacto ni acuerdo previo con el Gobierno Federal antes de que el morenista anunciara su retorno al cargo.
La posición de la mandataria federal se suma a la postura fijada por la Secretaría de Gobernación (Segob), dependencia que mediante un comunicado previo subrayó que la decisión de reasumir el Ejecutivo estatal fue un acto estrictamente personal de Rocha Moya y no una postura institucional del Gobierno de México.
Segunda licencia e intervención del Congreso de Sinaloa
Tras el rechazo público expresado por la presidenta y las presiones políticas generadas en las últimas horas, la situación constitucional del estado registró avances clave:
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Segunda solicitud de separación: Rocha Moya presentó por segunda ocasión una solicitud de licencia por tiempo indefinido ante el Congreso del Estado de Sinaloa.
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Aprobación del Poder Legislativo: El Pleno del Congreso local aprobó la licencia del mandatario durante la sesión del domingo, dando paso formal al proceso constitucional para la designación de un gobernador interino.
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Exhorto a la legislatura local: La presidenta Sheinbaum hizo un llamado a las y los diputados sinaloenses para nombrar a una persona que destaque por su «capacidad, honestidad, profesionalismo y entrega al pueblo».
Investigaciones federales en curso
La titular del Ejecutivo Federal aclaró que su posicionamiento responde a que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas y activas las carpetas de investigación correspondientes.
Dichas indagatorias abarcan a 10 funcionarios y exfuncionarios de la entidad señalados en expedientes del gobierno de Estados Unidos, por lo que se busca garantizar que el proceso judicial se desarrolle con total autonomía y sin interferencias institucionales en la entidad.






