La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no era pertinente el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa y descartó que el gobierno federal impulse la desaparición de poderes, al considerar que la Constitución local permite resolver la sucesión sin intervención externa.
Sheinbaum dijo este lunes en Palacio Nacional que se enteró de la reincorporación mediante una publicación del propio gobernador en redes, sin aviso previo de Morena ni del gabinete. No tuve ningún conocimiento previo de que quisiera regresar, señaló y añadió que no le parecía pertinente, por decir lo menos.
Rocha Moya, de 77 años, volvió el viernes 22 a las 8:46 horas a Palacio de Gobierno tras 112 días de licencia, asegurando que iba a terminar para lo que fue electo hasta octubre de 2027 con la frente limpia, pese a las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos que desde abril lo señala junto a otros nueve funcionarios por presunta conspiración con Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. La FGR lo citó como testigo y en julio informó que no halló elementos mínimos.
El retorno provocó un deslinde inmediato. Morena, la Secretaría de Gobernación y veinte gobernadores de la Cuarta Transformación coincidieron en que ningún interés personal puede estar por encima del pueblo y llamaron a la madurez. Sheinbaum escribió en X que el poder sin principios se vuelve arrogancia.
Ante la presión, Rocha solicitó el sábado licencia temporal con carácter indefinido por más de treinta días, argumentando que Sinaloa, la nación y el movimiento están por encima de todo. El Congreso la aprobó por unanimidad el domingo y este lunes elegirá interino que concluirá el periodo con capacidad, honestidad y profesionalismo, mientras el gobierno federal garantiza continuidad.






