PODER Y CRÍTICA | SAMUEL CAAMAL | El aumento de dos pesos a las tarifas, exigido por operadores de las combis urbanas de Chetumal se plantea en un mal momento por las dificultades económicas que enfrenta la población en general, derivado de la panadería por covid-19, consideró la diputada cancunense, Erika Castillo Acosta, presidenta de la comisión de movilidad en el congreso.
Los transportistas de Chetumal deben flexibilizar su postura de reclamo y aceptar un incremento mínimo y bien podría ser de un peso, la mitad de lo que reclaman, para esperar una mejora en las condiciones económicas de sus usuarios.
Reconoció la necesidad de un incremento justo para compensar el alza en las gasolinas, refacciones o demás insumos, sin embargo insistió en pedir un tiempo necesario para lograr una reactivación y se permita a toda la población enfrentar la inflación en los costos de productos y servicios en general.
La legisladora de Morena insistió en recordar que, históricamente nunca se ha otorgado al cien por ciento el aumento solicitado y junto con la espera de consolidar la nueva normalidad, es que debe ser la base para el diálogo entre los transportistas y el instituto de movilidad, intentando no afectar a los usuarios.
Este viernes por la tarde, vence el plazo otorgado por los operadores de las 88 combis que cubren las 15 rutas de transporte urbano en la capital, con la advertencia de paralizar el servicio en caso de no recibir una respuesta positiva a su demanda.






