El expresidente Carlos Salinas de Gortari respondió a las acusaciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien lo señaló de “proyectar escenarios de caos y violencia” rumbo al Mundial 2026 que México compartirá con EE.UU. y Canadá.
A través de un mensaje en redes sociales, Salinas negó que busque generar alarma. Afirmó que sus comentarios buscan lo contrario: que el gobierno federal organice el torneo con anticipación, transparencia y con enfoque en seguridad para aficionados y comunidades sede.
“No proyecto caos, proyecto responsabilidad. Un Mundial no se improvisa. Si algo aprendimos en 86 es que la planeación salva vidas y reputaciones”, escribió el exmandatario. Agregó que México tiene la capacidad, pero advirtió que los tiempos ya apremian para infraestructura, movilidad y protocolos de protección civil en las tres ciudades sede: CDMX, Guadalajara y Monterrey.
Sheinbaum había declarado horas antes que ciertos actores políticos “disfrutan augurando violencia para desprestigiar al país” y pidió no contaminar el ambiente deportivo. Aseguró que su gobierno trabaja con FIFA y gobiernos estatales para garantizar un evento “pacífico, seguro y de fiesta”.
La respuesta de Salinas reavivó el debate político a dos años del torneo. Analistas señalan que el Mundial 2026 será el más grande de la historia con 48 selecciones y 13 partidos en territorio mexicano, lo que implica retos logísticos sin precedente.
Mientras la oposición respalda el llamado a mayor claridad en el presupuesto y operativos, Morena defendió que el comité organizador ya tiene mesas de trabajo con seguridad, salud y turismo.
El intercambio marca el tono político con el que se discutirá la organización del Mundial. Entre acusaciones y defensas, el reto real será que las gradas hablen más que los discursos.





