El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó licencia temporal a su cargo para facilitar la investigación que realiza la Fiscalía General de la República (FGR), tras señalamientos del gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante una conferencia, el mandatario calificó las acusaciones como “falsas y dolosas”, y aseguró que demostrará su inocencia ante las autoridades mexicanas.
“No voy a permitir que me utilicen para dañar al movimiento al que pertenezco”, expresó.
Investigación en curso
La licencia se mantendrá vigente mientras la FGR concluye las indagatorias. El organismo informó que, por ahora, no existen elementos suficientes para solicitar una orden de aprehensión o detención con fines de extradición.
Sin embargo, sí iniciará una investigación para verificar si los señalamientos del Departamento de Justicia y la DEA están debidamente sustentados.
¿De qué se le acusa?
De acuerdo con autoridades estadounidenses, Rocha Moya y otros funcionarios:
- Habrían utilizado sus cargos para proteger operaciones del crimen organizado
- Facilitado información sensible a grupos delictivos
- Permitido el tráfico de drogas como fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia EE.UU.
Estas acusaciones forman parte de una presunta red de colaboración con el Cártel de Sinaloa.
El gobernador afirmó que su decisión responde a una “convicción republicana”, con el objetivo de no entorpecer las investigaciones ni afectar al movimiento político al que pertenece.
El caso se mantiene en desarrollo y podría tener implicaciones políticas y judiciales relevantes a nivel nacional.






