Boca del Río, Ver. El paso entre Boca del Río y la zona conurbada de Veracruz dejará de ser cuello de botella. La gobernadora Rocío Nahle García anunció este jueves 16 de abril de 2026 que la construcción del nuevo Puente Boca del Río, sobre el río Jamapa, se ejecutará en dos etapas consecutivas para garantizar que la circulación vehicular no se interrumpa durante los 24 meses que durará la obra. El proyecto, con una inversión total de 1,980 millones de pesos, arrancará el próximo 12 de mayo y deberá entregarse en abril de 2028, antes del periodo vacacional de Semana Santa.
“Vamos a hacer un puente nuevo sin cerrar el viejo. Primero levantamos la mitad, desviamos el tránsito, y luego tiramos el puente actual para construir la otra mitad. Boca del Río no puede parar ni un día”, explicó Nahle durante un recorrido por la margen derecha del Jamapa, acompañada por la SICT, la Marina y alcaldes de la zona metropolitana.
Por qué urge un puente nuevo
El actual Puente Boca del Río, inaugurado en 1952, fue diseñado para 12 mil vehículos diarios. Hoy soporta 67,400 unidades cada 24 horas, según aforos de la Secretaría de Infraestructura de Veracruz, con picos de 5,200 vehículos por hora en temporada alta. La estructura presenta fatiga en trabes, corrosión en juntas y fisuras en pilas por socavación. Protección Civil estatal lo catalogó en 2024 como “estructura con riesgo medio” y restringió el paso de transporte de carga mayor a 20 toneladas a un solo carril.
El nuevo puente tendrá 1,160 metros de longitud, 4 carriles por sentido, acotamientos, ciclovía bidireccional y andador peatonal con miradores. Su gálibo vertical será de 8.5 metros para permitir el paso de embarcaciones menores hacia las marinas de la zona. El diseño es atirantado en el claro central de 210 metros, con dos torres de 42 metros de altura inspiradas en las velas de los barcos pesqueros.
Cómo funcionarán las dos etapas
Etapa 1 – mayo 2026 a abril 2027: Se construirá la mitad poniente del puente, aguas abajo, sin tocar la estructura actual. Incluye cimentación profunda con 48 pilas de 1.80 m de diámetro a 35 m de profundidad, montaje de la torre poniente y colocación de 520 m de tablero. Durante estos 12 meses, el tránsito seguirá por el puente de 1952 con operativos de Tránsito para agilizar el flujo. Se habilitará un paso provisional para embarcaciones.
Etapa 2 – mayo 2027 a abril 2028: Una vez concluida y abierta la primera mitad, todo el tránsito se desviará a los 4 carriles nuevos. Entonces se demolerá el puente viejo —con corte controlado y recuperación de acero— y se construirá la mitad oriente, la torre dos y el amarre final del atirantado. En marzo de 2028 se harán pruebas de carga con 32 camiones de 40 toneladas. La apertura total está programada para el 14 de abril de 2028.
Financiamiento y empleos
De los 1,980 mdp, 1,100 millones provienen del Fondo Nacional de Infraestructura vía Banobras, 620 millones del presupuesto estatal 2026-2027 y 260 millones de aportaciones de los municipios de Veracruz, Boca del Río, Medellín y Alvarado. La obra generará 1,240 empleos directos en su pico y 3,600 indirectos. El 70% de la mano de obra será local, según convenio firmado con CMIC Veracruz.
Nahle aseguró que el proyecto cuenta con Manifestación de Impacto Ambiental autorizada por Semarnat desde el 3 de marzo de 2026. Incluye medidas de protección a manglares, monitoreo de calidad del agua y un paso de fauna acuática bajo el puente. La CFE reubicará dos líneas de transmisión y Telmex, 1.8 km de fibra óptica.
Conexión con el plan metropolitano
El nuevo puente es pieza clave del “Corredor Metropolitano Golfo”, que articula también el rescate de los tranvías del Centro Histórico y la rehabilitación de 73 edificios anunciados esta semana. “Movilidad, patrimonio y desarrollo no van separados. Si el puente se cae, el puerto se paraliza; si el centro se cae, el turismo no llega”, dijo la gobernadora.
El alcalde de Boca del Río, Juan Manuel Unánue, celebró que la obra no implique cierres: “En 2023, un socavón nos dejó un carril 40 días y las pérdidas superaron 200 mdp en comercio y turismo. Con este esquema evitamos ese golpe”.
Cronograma y desvíos
Del 12 al 30 de mayo de 2026 se harán trabajos de topografía, despalme y colocación de señalética. No habrá reducciones de carril. De junio a septiembre de 2026, durante el hincado de pilas, se restringirá el paso de carga pesada de 7:00 a 9:00 y de 18:00 a 20:00 horas. La SICT habilitará como ruta alterna el Puente Moreno, a 4.5 km aguas arriba, solo para emergencias.
En abril de 2027, cuando abra la primera mitad, se implementará un contraflujo matutino: 5 carriles hacia Veracruz de 6:30 a 9:30 y 5 carriles hacia Boca del Río de 17:30 a 20:30. La ciclovía y el andador peatonal abrirán hasta abril de 2028, con la obra concluida.
Lo que sigue
La licitación de la superestructura se publicó el 1 de abril y el fallo será el 29 de abril. Tres consorcios compiten: ICA-FCC, Mota-Engil-Calzada y Grupo Hermes-Tradeco. El contrato incluye mantenimiento por 10 años.
Si los tiempos se cumplen, en 24 meses Boca del Río tendrá un puente con vida útil de 100 años, capacidad para 120 mil vehículos diarios y un mirador para ver el Jamapa desembocar. Mientras tanto, los 67 mil automovilistas que hoy cruzan con miedo a cada junta del puente de 1952 podrán hacerlo sabiendo que, al fin, hay dos etapas en marcha y ninguna contempla detenerlos.






