PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Un informe interno de la Secretaría de la Defensa Nacional, fechado en mayo de 2022 y filtrado por el colectivo Guacamaya Leaks, expone que una red criminal dedicada al robo de combustibles logró infiltrarse en la refinería Olmeca de Dos Bocas, Tabasco, con el apoyo de autoridades federales presuntamente corrompidas.
El documento identifica como líder de la organización a Elder Rodríguez Torres, alias “La Hormiga”, quien junto a su socio conocido como “El Lanchero”, tejió una red de corrupción que involucró a elementos de la Marina, Guardia Nacional y la Defensa, así como a funcionarios de la Fiscalía General de la República (FGR) en Comalcalco.
De acuerdo con la investigación, la red pagaba 10 mil pesos a marinos para permitir el acceso a las instalaciones y la extracción de combustibles, mientras que a personal de la Guardia Nacional y la Defensa se les entregaban sobornos de 5 mil pesos. En paralelo, funcionarios de la FGR presuntamente se encargaban de desaparecer denuncias contra la organización.
El informe también describe el modus operandi: los líderes coordinaban la sustracción de diésel y gasolina desde barcos que arribaban a la terminal marítima de Dos Bocas, con la participación de capitanes de embarcaciones que trasladaban el hidrocarburo en lanchas hacia el río. De ahí, el combustible era cargado en camionetas y llevado a bodegas conocidas como “la casa morada”.
Las operaciones se realizaban principalmente a partir de las 22:00 horas, cuando “El Lanchero” enviaba a varios capitanes identificados con alias como La Gordo, El Chilo, Vacal, Layón y El Negro. Posteriormente, al menos ocho colaboradores en tierra distribuían el producto en gasolineras y puntos de venta clandestinos.
La filtración revela que la red criminal pudo operar con impunidad durante meses gracias a la protección de autoridades coludidas, lo que permitió un saqueo sistemático de hidrocarburos en una de las obras estratégicas más importantes del país.






